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CRÓNICAS DEL EMPARRILLADO

Por Arturo Couoh DIABLO VIEJO, JOVEN ÁNGEL -La diferencia de edad entre un quarterback y otro. Peyton Manning es 12 años mayor que Russell Wilson. En 2009, en Tampa y durante el Super Bowl XLIII, Ben Roethlisberger tenía 26 años y Kurt Warner 37. La diferencia fue de 11 años. Roethlisberger le dio su sexta […]

Por Arturo Couoh
Russell Wilson entrará en escena el domingo contra el veterano Peyton Manning

Russell Wilson entrará en escena el domingo contra el veterano Peyton Manning

DIABLO VIEJO, JOVEN ÁNGEL -La diferencia de edad entre un quarterback y otro.

Peyton Manning es 12 años mayor que Russell Wilson. En 2009, en Tampa y durante el Super Bowl XLIII, Ben Roethlisberger tenía 26 años y Kurt Warner 37. La diferencia fue de 11 años. Roethlisberger le dio su sexta y, hasta ahora, última corona a los Steelers de Pittsburgh, franquicia con más apariciones y títulos desde que se implementó el formato de decretar ganador al campeón del Súper Domingo (6 Trofeos Lombardi, 2 subcampeonatos, 8 apariciones e igual número de títulos dentro de la AFC).
Casi una década era la que “se llevaban” Johnny Unitas y Joe Namath cuando se desarrolló el Super Bowl III en Miami, Florida.
Unitas representaba la vieja escuela. El establishment. El “American Hero”. Namath era la rebeldía, la juerga y el libertinaje fuera del campo, acorde con la década de los 60′ a punto de expirar.
No había “curfew” o toque de queda para el galán de Broadway, que sabía disfrutar de una buena juerga antes del que fue el mejor partido de su carrera.
Johnny Unitas como Charger

Johnny Unitas como Charger

Años atrás, en Los Ángeles, también lo hizo Max McGee con los Green Bay Packers, del que se dice, atrapó a una sola mano el primer pase de anotación en un Super Bowl a pesar de los efectos d una resaca, producto de las “pachangas” a las que asistió en Hollywood la noche anterior.

Los controles eran un tanto flexibles en aquellos ayeres y las medidas se han reforzado para “fiscalizar” a los jugadores la noche previa al juego.
No hay que olvidar que en 2003 Barret Robbins, fue noticia tras desaparecerse de la concentración de los Raiders y el resultado fue catastrófico para los corsarios al perder el Super Bowl ante su ex-coach, John Gruden y los Tampa Bay Buccaneers.
Lo curioso es que el Super Bowl se juega en medio de la nieve, en la ciudad que hizo inolvidable a “Broadway Joe”.
Hace ya 45 años, Namath le dió el único título que hasta el momento tienen los Jets tras vencer a los Colts.
El quarterback abridor en aquel momento para Baltimore fue la “Perla”, Earl Morral, quien no pudo cumplir los pronósticos en los que los Potros partían como favoritos ante unos desconocidos Jets.
En ese tiempo, quién pensaría de los silencios que son noticia como ahora lo son los escasos balbuceos de Marhsawn Lynch?
Joe Namath durante sus años de gloria

Joe Namath durante sus años de gloria

La nota previa se resumió en la frase “Garantizo una victoria” del propio Namath, que acabó por cumplirla. Aún así, y pese a la derrota de los viejos Colts de Unitas mantuvo su status de Leyenda y un par de años más tarde ganaba su anillo de Super Bowl gracias a un gol de campo de Jim O’Brien, quien ha sido uno de los campeones de la NFL con la carrera más corta (sólo duró cuatro años en activo).

De Earl Morrall podemos decir que también cumplió su sueño de ser campeón, pero no precisamente con los Colts, ya que emigraría a los Delfines de Miami y alternaría la posición de mariscal de campo con Bob Griese, quien tras una lesión que lo tuvo marginado de jugar gran parte de la temporada de 1972, cedió los controles a “The Pearl”.
Morral no jugó el Super Bowl VII, pero se ganó el anillo a pulso, ya que durante la mayor parte de la temporada regular en la que los Dolphins marcharon invictos, el peso de la ofensiva cayó sobre sus hombros, sin olvidar que los Cetáceos tuvieron también una de las mejores defensivas de la década de los setenta conocidos como los “No name Defense” o “La Defensiva sin nombre” con grandes jugadores como Manny Fernández, uno de los primeros hispanos campeones en el Super Domingo, y Jake Scott, jugador más valioso, que llevó el número 13 antes que Dan Marino.

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