Columnas

DIARIO HASTA LA FINAL (Día 12)

Por  Marco Antonio Domínguez Niebla

Los preferimos feos. Las chicas se sientan frente al televisor cada cuatro años, aunque, en su mayoría, no sepan de futbol. Lo ven por moda, por tener de qué hablar con los chicos o entre ellas por el tema que hoy nos ocupa. Pero no me adelantaré. Por partes. A las chicas, en su mayoría, poco les importa lo que sucede sobre la cancha. Prefieren hallarle el lado femenino a un deporte muy masculino. Justo ahí es donde se encuentran como peces en el agua. Y tienen razón. A ellas qué habría de importarles lo del segundo tiempo como si fuera requisito evaluar lo que acaban de ver por TV. A ellas qué habría de interesarles si lo del lunes ha sido la mejor actuación mexicana en un partido de mundial desde hace un buen tiempo. Ese no es tema de discusión para ellas. Las chicas, que de alguna manera se vuelven tan chicos cuando miran futbol, prefieren llenar las redes sociales con fotos de Kovac, el técnico croata que no ganó la calificación a octavos pero sí ganó la aprobación de ellas (aun por encima del siempre cotizado Rafa, con todo y su gol). Nosotros, los chicos, somos diferentes. Nosotros nos quedamos con los festejos desaforados, antiestéticos y grotescos del Piojo, ahí tirado en el pasto, feo como él solo, mientras los suyos lo estrujan tres veces.

Nada nuevo, hasta ahora. Fueron 10 minutos mágicos. Antes de eso, lo de costumbre. Disparos lejanos y hasta uno al palo. Falta de profundidad. Esbozos frente a los croatas. Posesión de pelota, reacción después de los apremios en los primeros minutos y “qué bien jugamos aunque no la metamos o aunque nos los anulen”. Pero entonces lo de Rafa llevándose todo por delante. Y después Guardado poniéndola a guardar por segunda vez. Y para terminar el Chícharo facilitando la tarea al Piojo en la misión “Gio a la banca”. Todo entre el 72 y el 82. Cada cuatro años, desde hace seis mundiales, suceden esos pequeños trances de euforia, algarabía, campanas al vuelo. Ahora son los holandeses el obstáculo a librar en el hasta ahora siempre esquivo cuarto juego.

Naranjada. Lo hizo bien. Lo intentó. Brasil siempre le ha hecho daño, por eso los chilenos necesitaban los tres puntos para cruzarse mejor con mexicanos o croatas. Propusieron, tocaron, estuvieron a la altura. Pero enfrente tenían a esta Holanda contundente, aun sin Van Persie, suspendido por las dos amarillas ganadas a voluntad frente a españoles y australianos, pero ahora sí como siempre, de naranja. Dos goles en los últimos quince minutos y adiós. Será Brasil-Chile y Holanda-México en la antesala al quinto partido. Y con Van Persie ya de regreso.

Con poquito. Brasil no parece Brasil. Pero es local. Y además tiene a Neymar, autor de dos de los cuatro ante los cameruneses. Por lo pronto, todos respiran en casa. El rival en octavos no es Holanda. Es un viejo conocido de por ahí cerca, hacia los andes.

Lo mínimo. Muy tarde para corregir, ya sin aspiraciones. Lo de Villa y su taconazo ante Australia fue un regalo de quien (qué fácil decirlo a la distancia) debió estar arriba contra holandeses y chilenos. Y lo del Niño y Mata significó el toque de dignidad con el que la gran campeona de 2010 dijo adiós apenas después de tres juegos en 2014.

Somos un sitio web especializado en deportes, llevamos hasta tus dispositivos información oportuna, verídica y de interés general. Como Agencia contamos cobertura fotográfica y escrita de alta calidad. Nuestras plataformas son AGP Deportes, AGP TV, AGP Net Screen, Agencia AGP.

Copyright © 2017 todos los derechos reservados para AGP Media México, powered by Wordpress VIP.Themetf

To Top