Rusia 2018

DIARIO HASTA LA FINAL (Día 15)

FIFA

Por Marco Antonio Domínguez Niebla

Cuando Tite y Paulinho por Tijuana

Jornada de Copa Libertadores en Tijuana. Es 6 de marzo 2013. Miércoles. Seguimos esperando en la ahora desaparecida pequeña sala de prensa del estadio Caliente. Casi medio hora antes, el líder invicto Xolos ha dado otro golpe sobre la mesa, sacando ventaja de la cancha sintética donde tres meses atrás había celebrado su primer campeonato de liga mexicana, bajo la guía del Turco Mohamed. El gol del capitán Gandolfi ha enviado al campeón del mundo, Corinthians, de regreso a Sao Paulo sin punto alguno desde la frontera mexicana. Son las 7:26. El entrenador visitante no llega. Los periodistas perdemos la paciencia. Desesperados, miramos el reloj. Y entonces, escribo en Facebook, a manera de desahogo: “Casi media hora y el señor técnico de Corinthians no sale a la sala de prensa… le dicen Tite…”.

La tardanza del hombre que dirigió y ganó la final del Mundial de Clubes de 2012 contra Chelsea, preocupa. Seguro el peruano Guerrero, Paolo, ya habrá pasado por la zona mixta. “Se nos va a ir”. Igual que el mundialista Pato. También pensamos en ese volante que iba y venía sobre la cancha sintética del Caliente como si el partido le quedara chico: “Se llama Paulinho al que le anularon dos goles en dos minutos”, confirmamos. Y por fin llega Tite, tranquilo, para elogiar los locales Xoloitzcuintles, un rival “rápido, inteligente y bien dirigido”. Cuestionado sobre su exitoso pasado reciente, responde que “el campeonato mundial ya quedó atrás” y “hay que empezar a escribir una nueva historia” en base al sello impuesto desde su arribo al equipo paulista: “El equilibrio”. El Corinthians de Tite así se fue, pero tomó revancha inmediata. Una semana más tarde la noticia era: El campeón defensor acaba con el invicto de Xolos. Tres por cero. Goles de sus figuras: Pato, Guerrero y Paulinho. Mexicanos y brasileños, al final, fueron líderes de grupo. Pero acabaron su camino en aquella Libertadores en la misma parada: cuartos de final. Xolos, con el legendario penal errado por el colombiano Riascos, fue echado por el Mineiro de Ronaldinho, campeón a la postre. Y Boca Juniors cobró venganza de la final de 2012 cuando perdió con Corinthians para eliminarle un año después en la ronda previa a la semifinal. Hasta aquí aquella historia tan cercana de Tite, acompañado de Paulinho. El lunes, otro capítulo de ambos con México como escala en ruta a la meta de los campeones del mundo. Sólo de clubes, por ahora.

*El autor es colaborador de AGP Deportes.

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