Rusia 2018

DIARIO HASTA LA FINAL (Día 27)

FIFA

Por Marco Antonio Domínguez Niebla

¿De qué color es el caballo…?

Por fin día de juego. Y por fin el primer finalista en Rusia. No es la Francia de Platini ni la de Zidane. En esta versión todos corren, defienden y atacan, solidarios y obedientes. Soportan atrás cuando el juego lo requiere. Y aceleran cuando es preciso, para luego rematar. Así ganaron la primera ronda. Casi caminando por sobre Australia y Perú. Y desde el desgano del boleto asegurado, aquel empate sin goles ni emociones pactado con Dinamarca. Ya en la instancia donde los candidatos toman distancia del resto bastaron 10 minutos de inspiración para echar en octavos a Argentina con todo y su 10.

Y en cuartos contra Uruguay, machetazo a caballo de espadas: cabezazo de un central, Varane, por sobre los especialistas en la materia, Godín y Giménez, antes de la tragedia del portero Muslera a disparo de Griezmann. Y hoy Bélgica liquidada en la semifinal con un cabezazo del otro central francés, Umtiti, el del Barcelona. La estructura blue está soportada en una media cancha sólida, donde Kanté, Matuidi y Pogba equilibran, sirven y distribuyen, correlones pero capaces con la pelota. Lloris mete miedo en cada salida, pero garantiza debajo del arco, atajando todo cuanto sea atajable. Los laterales, por derecha Pavard (el del mejor gol en Rusia contra Argentina) y por izquierda Hernández, cumplidores defendiendo y también corriendo la banda hasta territorio enemigo. Los centrales, como está referido líneas arriba, destruyen cuando es debido y construyen sumándose al área rival hasta tomar roles estelares con ese par de goles decisivos.

Arriba Giroud sacrificando el brillo personal en beneficio de la colectividad, un eje de ataque en esta versión francesa, cumpliendo el cometido de abrir espacios y luchar, aun eclipsado por las dos maravillas de la Francia actual: Griezmann, el matador del Atleti de Madrid, y Mbappe, el juvenil de 19 años que encanta aunque no sea Platini ni Zidane (todavía). El contraste enfrente: Bélgica, tan sobrada de talento como sobrevalorada, cuya primera ronda y sus series de octavos y cuartos ilusionaron, se atoró sin ideas ni profundidad, justo en la fase donde se evoluciona de promesa a protagonista en copas del mundo. Y no dio la talla. Así que no hubo caballo negro. Y es que Deschamps, aquel mediocampista campeón del mundo hace 20 años, hoy como estratega de su nueva Francia, fría y calculadora, cabalgó, napoleónico, montado en su caballo blanco, rumbo a la final mundialista.

*El autor es colaborador de AGP Deportes.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

To Top