| Columnas | Deportes | General | Palabra de Medico | PALABRA DE MEDICO

ColumnasDeportesGeneralPalabra de Medico

PALABRA DE MEDICO

Por José Ramón Fernández Martínez El olor y dolor de los vikingos del deporteDomingo por la mañana, las unidades deportivas se perfuman con esencias de eucalipto y mentol. Basta seguir el aroma que nos lleva hasta su origen, la cancha de fútbol, sus perfumados son los vikingos de fin de semana: los lesionados, los que […]

Por José Ramón Fernández Martínez

El olor y dolor de los vikingos del deporte

Domingo por la mañana, las unidades deportivas se perfuman con esencias de eucalipto y mentol. Basta seguir el aroma que nos lleva hasta su origen, la cancha de fútbol, sus perfumados son los vikingos de fin de semana: los lesionados, los que poco o nunca entrenan, los que nunca faltan pero casi siempre llegan tarde como de costumbre, y como de costumbre solo se tendrá tiempo para embarrar de pomadas olorosas las articulaciones, principalmente tobillo, rodilla y/o cadera. Con estos remedios logran suplir la calistenia y el estreching que son los medios para preparar el organismo al esfuerzo físico. Debo decir que el uso principal de estas la pomadas es para aliviar el dolor crónico que aqueja al deportista dede hace meses o años. Ciertamente no habrá poder humano que frene el placer de jugar el partido dominical, aunque de por medio esté la integridad física y el regaño de la familia.
Mi doc, tengo con este dolor años que sólo se calma con esta pomada maravillosa. ¿Y después del partido qué pasa? le pregunto.

Cuando se enfría me llega un dolor intenso en las primeras horas posteriores al partido, pero se va calmando poco a poco, aunque no me deja caminar bien hasta el martes.

Las molestias no desaparecerán en su totalidad, por lo que el ritual de este dolor crónico seguirá durante los siguientes días de la semana. Una vez que el dolor no disminuye llega la preocupación porque vendrá el partido el fin de semana y queda en riesgo de no jugar por no soportar el dolor. Es hasta el jueves o viernes cuando se opta visitar a la persona que a todos los pone a jugar… Sí, el sobador del barrio es la solución; le quitará el dolor y lo más importante, no le mandará reposo.

A su visita un primer grito de dolor aparecerá cuando los fuertes dedos del sobador se deslizan y comprimen la musculatura del tobillo o la rodilla. Luego le dirá, aguante un poco, aquí encontré un nervio echo bola, ahorita lo desbarato y todo estará bien. Después de unos minutos probablemente se logre el cometido, el deportista lesionado puede mover su tobillo con disminución notable del dolor.
En efecto el dolor irá disminuyendo, porque con cada manipulación agresiva se destruyen algunos nervios y sus receptores, aunque el daño continuara de manera progresiva.

¿Pero como inician estos problemas?
Pongamos un ejemplo de esta lesión en su fase aguda y tratándose de un ligamento. Efectivamente después de la sobada el dolor probablemente desaparecerá…… aunque primero debo explicar, no se trata de un nervio hecho bola como dice el sobador, sino de un ligamento inflamado parcialmente roto al igual que sus terminales nerviosas parcialmente dañadas.

Este ligamento se romperá al ser manipulado por las manos del sobador; pero igualmente se romperán su terminales nerviosas con lo cual desaparece la conexión nerviosa al resto del ligamento y a su punto de inserción con el hueso.

Conclusión, ya no existe ligamento, ya no existen nervios de ligamento, el dolor disminuirá; pero quedara un articulación inestable, vulnerable a sufrir torceduras de manera frecuente con la subsecuente afección de tejido cartilaginoso y/o ruptura de otros ligamentos y los tendones de la región afectada.
Con ello también vendrán los dolores de invierno producto de secuelas de tejido fibroso y el daño del tejido articular. Por supuesto, el aroma dominical de la cancha de fútbol llegara en la época navideña a la casa del futbolista u otro deportista.

Indudablemente, más que seguir rompiendo ligamentos, se necesita romper con esa mala práctica que se ha difundido como parte de una cultura de salud deportiva de antaño.

Para evitar un futuro doloroso, un futuro en la merma del rendimiento deportivo se requiere atender de manera sería y profesional las lesiones en su fase aguda.
Atender oportunamente le permitirá disfrutar del partido, realizar un buen esprint, un buen salto y un buen toque de balón.

Por el contrario, la persona puede acusar dolor crónico y quedar éste como un síntoma residual permanente.

Como ejemplo:
Cuando un esguince no se atiende oportunamente y luego se cura mal, sea por no realizar ningún tipo de tratamiento o por no completarlo, una de las consecuencias más frecuentes es la inestabilidad.
Una articulación que queda inestable es más propensa a recaer. Hay que tener en cuenta que el objetivo del tratamiento es devolver las estructuras a la normalidad, ya que si no les damos tiempo a cicatrizar y a recuperarse, es mucho más fácil que recidive. Además, no sólo el ligamento afectado se debilita, sino que la musculatura adyacente puede debilitarse y atrofiarse también, para ello una correcta recuperación es esencial.

En los niños el problema se agrava, porque queda una articulación inestable, pero además, con tal de seguir jugando modificara su marcha y su técnica deportiva para evitar el dolor. Con ello se inicia con una alteración biomecánica que en consecuencia tendrá una alteración ortopédica.
Queda en nuestro saber que la mejor medida ante el dolor articular producto de la práctica deportiva es el reposo inmediato y luego consultar a su médico.

José Ramón Fernández Martínez. Desempeño como médico general  en ISSSTE, SSA,  Desempeño como médico del deporte con los representativos de Pumas UNAM en todas sus categorías, Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Tecnológico de Baja California (TBC) e Instituto del Deporte y la Cultura Física de Baja California (INDE). Docente de  urgencias médicas, Fisiología del esfuerzo, Cinesiología, Biomecánica, metodología del entrenamiento  deportivo en UNAM, INBA, UABC.  Entrenador de fútbol con selecciones de fútbol rápido y fútbol asociación en las ramas varonil y femenil. Ponente en varios congresos y simposium de carácter nacional e internacional. Colaborador en concentraciones  de equipos a nivel club y representativos nacionales en fútbol, marcha y gimnasia. Médico desde hace 7 años de la selección Mexicana de gimnasia, con participación en campeonatos mundiales, copas del mundo en Estados Unidos, Sudamérica, Europa y Asia.

José Ramón Fernández Martínez.
Desempeño como médico general en ISSSTE, SSA,
Desempeño como médico del deporte con los representativos de Pumas UNAM en todas sus categorías, Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Tecnológico de Baja California (TBC) e Instituto del Deporte y la Cultura Física de Baja California (INDE).
Docente de urgencias médicas, Fisiología del esfuerzo, Cinesiología, Biomecánica, metodología del entrenamiento deportivo en UNAM, INBA, UABC.
Entrenador de fútbol con selecciones de fútbol rápido y fútbol asociación en las ramas varonil y femenil.
Ponente en varios congresos y simposium de carácter nacional e internacional.
Colaborador en concentraciones de equipos a nivel club y representativos nacionales en fútbol, marcha y gimnasia.
Médico desde hace 7 años de la selección Mexicana de gimnasia, con participación en campeonatos mundiales, copas del mundo en Estados Unidos, Sudamérica, Europa y Asia.

recommended