RÉPLICA (¿Qué ha faltado?)

Por Fernando Ribeiro Cham
Ayer recibí una llamada y hoy un mensaje en el mismo sentido. Por qué no hay egresados de la licenciatura en actividad física como directores de área en el INDE, por qué son tan pocos los que han dirigido el deporte en un municipio y por qué no han ingresado más a la administración pública.
Las respuestas son tantas como interpretaciones y pueden ir desde el desinterés de los egresados en participar en un proyecto político, pasando por el hecho de que por muchos es considerada como una actividad problemática y en donde ni el tener buenos resultados salva de la crítica y también es posible decir que quizás pasa por la falta de liderazgo de cada uno de levantar la mano, presentar un proyecto y decir aquí estoy, porque como ayer me preguntó un egresado, ¿viste que Laura (Marmolejo) no va a incorporar a ningún lafd, en un puesto de alta responsabilidad, mi respuesta fue que no conozco de algún egresado de la UABC, que le haya presentado un currículum, un proyecto, una idea innovadora.
He sido un afortunado, porque las veces que he trabajado en la administración pública me han invitado, primero con una llamada hasta San Nicolás de los Garza, en Nuevo León, en donde estudiaba los últimos semestres de un programa de intercambio y después aquí en Ensenada, en donde la entonces delegada del sistema educativo estatal, me invitó como coordinador regional de educación física, pero particularmente creo que en alguna medida uno va construyendo un camino y de cierta manera se hace identificable. Si no hubiera debatido con miembros del Comité Olímpico Mexicano, la UACH y diputados federales, allá en el 2007, no me hubieran invitado a colaborar en el Instituto Municipal del Deporte Nicolaíta. Si no hubiera aprendido a redactar estatutos, reglamentos, disposiciones normativas y encabezado asambleas ordinarias y extraordinarias, de la mano de Octavio Morgan Medina, no me hubieran ofrecido ser jefe de deporte asociado en BC y si no hubiera mostrado interés en promover la educación física, crear puentes de diálogo con las representaciones sindicales y tener un acercamiento con la entonces zona sur de Ensenada, quizás no hubiera permanecido como coordinador regional de esa asignatura.
Creo que es un buen momento para que la Facultad de Deportes haga un ejercicio de reflexión, porque queda claro que por ejemplo en educación física, hay colegas que están destacándose, como mi estimada Mariana Ruiz, el colega Víctor Reymundo y el profesor Julián Favela y en el entrenamiento deportivo hay quienes también han hecho su caminito como Luis Sevilla, Ángel Barajas y José Luis Espinoza, en los patines, el básquet y el bádminton, tan solo por citar algunos.
Algo distinto ha sucedido en la administración pública, pues en más de 15 años de estar egresando colegas, hasta donde la memoria me da, solamente dos han logrado dirigir el deporte en un municipio, Cecilio Hernández, en el IMDET y un brevísimo y muy complejo periodo de Javier Beltrán, al frente del INMUDERE.
Es momento de que la UABC y en particular los directivos de la Facultad de Deportes se hagan algunas preguntas que enriquecerían el debate sobre el rumbo de nuestra profesión, escribo algunas:
• ¿Hemos saturado ya la demanda original que propició la creación de nuestra unidad académica?
• ¿Estamos incentivando la generación de profesionistas interesados en contribuir a su ciudad, estado o país, desde la administración pública deportiva?
• ¿Por qué no hemos acompañado expresiones que se traduzcan en mecanismos legislativos para generar perfiles profesionales en la administración pública deportiva, que se compaginen con el perfil de egreso de nuestros estudiantes y egresados?
• ¿Estamos promoviendo el liderazgo que se requiere en la toma de decisiones en la administración pública deportiva?
Finalmente no podemos exentarnos de una responsabilidad propia, la de prepararnos, alzar la mano y dar muestras de competencia. Hace ya varios años, en el aeropuerto internacional de la ciudad de Nueva York, el maestro Saúl Castro y yo compartíamos sobre algunas reflexiones de nuestra profesión y recuerdo el sentimiento en el que coincidimos de tener una biblioteca especializada en deportes, con varios cientos de miles de pesos en su acervo y que al cabo de meses de haber sido inaugurado y pese a la serie de invitaciones hechas, seguía oliendo a libro nuevo.
Postdata
El ex, no encuentro el adjetivo, porque ni director general ni encargado de despacho fue, extraordinario boxeador, así dejémoslo, ha dicho una y otra vez, que gracias a su labor legislativa el sistema deportivo mexicano y la educación física han evolucionado para bien. Falso. Fue una simple declaratoria de algo que en la práctica ya se estaba dando, pues no genera ninguna obligatoriedad en la carga horaria de educación física, ni en su estructura, mucho menos en las claves directivas como afirmó un mentirosillo ex director de área, abocado más a promover una campaña electoral, que en acompañar a los deportistas de alto nivel de competencia. ¿No me cree? Lea por usted mismo http://sil.gobernacion.gob.mx/Archivos/Documentos/2019/03/asun_3822277_20190301_1551375819.pdf. Lo olvidaba, de su voto a favor de desaparecer el FODEPAR y de los 6 mil millones de pesos para la CONADE que anunció en el CAR, cuando recién ingreso a la legislatura, de eso nada se comenta.
Por cierto, la llegada del ingeniero Roberto Beltrán Ramonetti, a la dirección de alto nivel de competencia, trae consigo las buenas relaciones que por años logró construir en la federación mexicana de tae kwon y el organismo continental de ese deporte, solo hago votos para que se haga de un equipo de profesionistas que le puedan aprender.




