{"id":1026319,"date":"2014-08-20T17:56:31","date_gmt":"2014-08-21T00:56:31","guid":{"rendered":"http:\/\/agpnoticias.com\/news\/?p=1026319"},"modified":"2014-12-17T11:50:10","modified_gmt":"2014-12-17T19:50:10","slug":"apuntes-perdidos-76","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/?p=1026319","title":{"rendered":"APUNTES PERDIDOS"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Marco Antonio Dom\u00ednguez Niebla<\/strong><\/p>\n<p><strong>Tonos y desentonos.<\/strong> La imagen no desentona. La camisa y el pantal\u00f3n perfectamente combinados en los tonos de moda. Los zapatos impecables, como reci\u00e9n lustrados o reci\u00e9n adquiridos. Y el peinado perfecto, ni un pelo fuera de lugar. La tendencia impuesta desde diciembre entre todos los ocupantes de la camioneta blanca que transporta al alcalde, es cumplida a cabalidad por ese chico que lo atiende celosamente. S\u00f3lo que, como buen secretario particular, bien le vendr\u00eda una agenda que\u00a0redondee el atuendo, combine o no combine , para que recuerde las solicitudes de entrevista apuntadas en esas hojas mal dobladas que ha metido qui\u00e9n sabe d\u00f3nde qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas veces. Eso no le va, desentona entre tanta elegancia, tanto glamour.<\/p>\n<p><strong>Pelear y comer.<\/strong> Son tantos los sacrificios y tan pocos los a\u00f1os para llegar a ser alguien, o cuando menos intentarlo. Primero, la carrera hasta la b\u00e1scula para terminar con la agon\u00eda de las verduras y todo a la plancha, a veces masticado y luego escupido, y parti\u00e9ndose la cara arriba del ring frente a los sinodales en las largas sesiones frente a las cuerdas, entre peras y costales. Apenas presentados los kilos con los gramos pactados para la siguiente pelea que aliviar\u00e1 a la econom\u00eda familiar cuando menos por un rato, es momento de correr para encontrar el desquite y recuperar lo perdido, a masticar sin escupir y sobre todo a saborear, por fin. Y si la pelea es fuera, a rogar por un hotel cuando menos salubre, o a correr tras el que paga para que cumpla con un alimento cuando menos suficiente que recompense el viacrucis de la v\u00edspera. Pero el verdadero desaf\u00edo inicia hasta la noche de la pelea. Eso de ganar o perder a veces es tan irrelevante para la mayor\u00eda. S\u00f3lo hay que combatir y hacerlo con dignidad, con el m\u00ednimo decoro para ganar una nueva oportunidad de ser incluidos en cualquier cartelera, cualquier noche de boxeo donde quiera que sea. Esa, al final, es su verdadera victoria.<\/p>\n<p><strong>En una redacci\u00f3n.<\/strong> Lo recuerdo como una especie de bur\u00f3crata del periodismo, de esos que dejan la libreta, la grabadora y la pluma por la comodidad de una oficina. Algunos le llaman ser jefe y otros optamos por el t\u00e9rmino de\u00a0reportero jubilado o corrector de lo que escriben los dem\u00e1s; uno m\u00e1s de quienes todo lo remiten al pasado vanaglori\u00e1ndose de su nueva posici\u00f3n, como si el conformismo fuera motivo de orgullo. Y en realidad, este caso resultaba un desperdicio de condiciones, porque se trataba de un periodista con el talento suficientemente cimentado por las lecturas y la preparaci\u00f3n acad\u00e9mica para destacar sobre los dem\u00e1s; pero, igualmente, contaba con el conformismo suficientemente ensanchado para confinarse\u00a0a ser uno m\u00e1s entre el resto como un simple relator de an\u00e9cdotas fant\u00e1sticas creadas desde su imaginaci\u00f3n y contadas a modo de haza\u00f1a. Sentado dentro de su oficina tan amplia como triste, siempre envuelta en una atm\u00f3sfera de nostalgia, sentenciaba su propio destino desde el envanecimiento que le daba el puesto: \u00abla puerta de salida es la \u00fanica que le queda por abrir al director de una empresa\u00bb. Pero, por esos caprichos del destino y para agregar un cap\u00edtulo m\u00e1s en su historial de lamentos, tuvo un desenlace a\u00fan m\u00e1s doloroso: el de la degradaci\u00f3n, la confirmaci\u00f3n de lo que pudo ser y nunca fue.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Marco Antonio Dom\u00ednguez Niebla Tonos y desentonos. La imagen no desentona. La camisa y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":1026321,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,24,141,7],"tags":[],"class_list":["post-1026319","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","category-la-columna","category-columnas","category-deportes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1026319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1026319"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1026319\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1026411,"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1026319\/revisions\/1026411"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1026321"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1026319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1026319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agpnoticias.com\/news\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1026319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}