Cambio de planes para Corral: Del trabajo al festejo


Ensenada, Baja California.- Tardó en entrar porque no encontraba estacionamiento.
Cuando halló un lugar, extrañado por la cantidad de autos estacionados alrededor del Club de Gimnasia de Ensenada, Daniel Corral descendió con la maleta al hombro.
Zapatos deportivos, media blancas al tobillo, short tipo bermuda a cuadros y una camiseta azul con tres años de uso, a juzgar por la leyenda: “Olimpiada Nacional 2009”.
Se trataba de su retorno al gimnasio, nada más y nada menos que para iniciar el proceso rumbo a Río de Janeiro 2016, sus segundos Juegos Olímpicos.

Al momento de cruzar la puerta de entrada supo que tendría que cambiar de planes.
La gente con la que entrena a diario, niños de todas las edades, lo esperaban para homenajearlo por su participación en los Juegos Olímpicos de Londres.
Entre los asistentes sus padres Gloria y Enrique, y su hermana Allyn.

Y junto a él. Óscar, su entrenador.
Aplausos, demostraciones gimnásticas de los chiquillos emocionados por lucir sus avances ante el olímpico de Ensenada.
Mariachis, discursos nerviosos del maestro de ceremonias y de los integrantes del club elegidos para hablarle.

Regalos y largas filas de pequeños en busca del autógrafo.
Sonriente al principio, incómodo después por el calor húmedo que lo obligaba a pasar su mano de manera frecuente por el rostro, ya con la camiseta blanca encargada para el evento.

Paciente frente a los reporteros para responder a las preguntas especializadas y también las improvisadas.
En cuestión de una hora, a eso de las seis y media de la tarde, la mayoría de los invitados ya había partido.

Será una semana de homenajes: el martes a la Plaza Cívica para recibir un reconocimiento del Gobierno Municipal junto al nadador olímpico Arturo Pérez Vertti a las cinco de la tarde.
Y el viernes a Tijuana para la “Excelencia Deportiva” en el Centro de Alto Rendimiento. Gajes del oficio.
La maleta, con todas las tablas y los demás elementos para trabajar rumbo al “segundo sueño olímpico”, podrá ser abierta hasta la semana entrante, cuando terminen los festejos por su experiencia olímpica y pueda regresar a lo suyo, lo que más feliz lo hace: la gimnasia.




