APUNTES PERDIDOS
Apuntes perdidos


Por Marco Antonio Domínguez
Mucha carne. La invitación, enviada apenas un día antes del evento, anticipaba un festín. Beisbolero, quién sabe. Gastronómico, tal vez. Tacos para los primeros 500 aficionados presentes, refería de entrada el documento boletinado sobre la hora, probablemente para evitar aglomeraciones ante la oferta dirigida a algunos aficionados hambrientos de beisbol y otros más deseosos de un par de buenos tacos de asada. Ya después, el texto refería el acto principal: la presentación de los Toros de Tijuana. La cita: a las siete en punto. Los Toros, puntuales a bordo de tres lujosas limusinas, tuvieron que esperar casi una hora ahí dentro mientras llegaba la gente y mientras se asaba la carne. Salieron casi a las ocho, en espera de los 500 aficionados que jamás ocuparon la totalidad, ni la mitad de las sillas rojas colocadas en el lugar. Inició el acto con el himno de los Toros, la presentación de sus cronistas, también de sus mascotas, y al final todos sus jugadores acompañados del cuerpo técnico estelar y la nueva cara de su estadio. Los Toros no se guardaron nada a dos días de su debut en el torneo de la Liga de Beisbol Norte de México. Lo único que les sobró fue carne, mucha carne.
Las vueltas de la vida. Fue una de las más sonoras ovaciones de las que se tenga memoria. El homenajeado subió al montículo del deportivo Antonio Palacios y la afición le hizo saber su admiración a manera de aplausos y demás expresiones festivas, a la altura de su talla de pelotero importante. Era el juego inaugural de la temporada 2009 en la Liga Norte de México. Entonces, cuando su nombre sólo estaba relacionado a temas deportivos, Esteban Loaiza fue el invitado de los Marineros de Ensenada para lanzar la primera bola de esa temporada. Cuatro años después el ex lanzador los Medias Blancas de Chicago regresará a una jornada inaugural de los Marineros, pero, ahora, debidamente uniformado y como parte del equipo. El hombre que estuviera a punto de ganar un Cy Young en Grandes Ligas jugará Liga Norte de México.
El tiempo. Tuvo sus oportunidades. Lanzó varios juegos de pretemporada que sirvieron para demostrar que el tiempo no perdona. Lo de él era más un homenaje a su trayectoria que cualquier otra cosa. Pero, a sus 39 años, José Silva no libró el recorte. El pitcher que jugó por seis temporadas en Grandes Ligas fue uno de los ausentes en la presentación de los Toros de Tijuana, el equipo de su ciudad natal que debutará en la Liga Norte de México.
Borrego blindado. Cuando se hable del manager de los Diablos Rojos del México dentro de algunos años, la biografía dirá que empezó a forjar esa nueva faceta desde Ensenada. José Luis “Borrego” Sandoval llegará a los Marineros como coach. El mítico parador en corto trabajará al lado de Donald Cañedo en ruta al destino inevitable que tiene deparada su carrera fuera de los diamantes y dentro de la caseta.




