APUNTES PERDIDOS
Apuntes perdidos


Por Marco Antonio Domínguez
Políticamente alejado. El que viste de amarillo y azul no puede vestir de rayas rojas y blancas. El que se pone la blanca no puede ponerse la azulgrana. El que usa la banda roja cruzada de lado a lado sobre el fondo blanco no puede ni ver la banda amarilla horizontal sobre el fondo azul. Escribes sobre estos fenómenos salidos del lado más puro del alma. Por eso eres un poco más feliz. Lo serías un poco menos si tuvieras que escribir de otros fenómenos salidos de lo más oscuro del alma. Por ejemplo, de los azules que cambian a tricolores o de las alianzas contra natura entre amarillos y azules. Reincides en el tema tocado una y otra vez, pero tienes que volver a decirlo: eres un poco más feliz escribiendo de deporte.
El close up de la derrota. Llegas justo en la tanda de penales. Tu equipo se juega la vida en las semifinales del torneo de copa desde los once pasos. La máquina tira primero y acierta todos los envíos. Tu equipo también. Hasta que llega el último cobrador. La cámara toma, en un ángulo cerrado (close up, le llaman técnicamente), el rostro del cobrador. De pronto sientes esa certeza de que la eliminatoria está perdida. Aquivaldo se encarga de convertir en un hecho ese sentimiento.
Opinadores precoces. Cirilo no deja pasar nada. Lo ves como una pared que rebota todo cuanto envían los bolivianos. Escuchas a los cronistas que transmiten por televisión -tan parecidos a los expertos de Facebook que se dedican a adivinar lo que sucederá en el partido de futbol, casi siempre con resultados catastróficos-, quienes presagian la debacle del equipo del “Turco”. En el segundo tiempo, el equipo mexicano, paciente y calculador, se apodera del control del juego y hace notar esta situación en el marcador con el ingreso y el gol de Fidel. Más tarde los bolivianos empatan, pero el resultado de poco les sirve: están eliminados en la fase de grupos de la Copa Libertadores. A los Xolos les han empatado, pero el resultado de mucho les sirve: están clasificados a la segunda ronda de la Copa Libertadores. El “Turco”, en el medio tiempo, ha movido mueve sus piezas y ha cambiado todo, hasta la opinión de los cronistas y los expertos de Facebook, que, después del juego, presagian que su equipo llegará lejos, muy lejos, en Sudamérica.
Las previas. Antes de cada juego se sientan a escribir, generalmente sin acudir al lugar de los hechos, lo que creen que sucederá en el partido. Dan los datos duros: puntos de los equipos, sus posiciones en la tabla general, pero también suponen que los técnicos alinearán a tal o cual jugador. Apuestan a su criterio y anuncian lo que podría pasar: si el técnico no alinea a fulano podría colocar a zutano o a perengano, aunque suele pasar que al final no jugarán ni fulano ni zutano ni perengano. Luego, orgullosos, firman la nota y la envían. Tú la lees y te diviertes pensando que la fuente deportiva es tan generosa que da lugar a reporteros que apelan a la especulación y la nota informativa editorializada como materia prima.




