Muerte del «Perrito», accidente y no negligencia médica: Comisionado de Tijuana
El Hijo del Perro Aguayo falleció tras sufrir lesiones cervicales (Cortesía/Periódico Frontera)


Por Ángel González Mendoza
Tijuana, Baja California.- En rueda de prensa celebrada la tarde del sábado, en el lobby del Auditorio Municipal, se estableció que la muerte del luchador Hijo del Perro Aguayo fue accidental.
El licenciado Juan Carlos Pelayo, presidente de la Comisión de Box, Lucha Libre, Kick Boxing y Artes Marciales Mixtas de Tijuana, puntualizó que no hubo negligencia de ningún tipo y el promotor cumplió con todos los trámites para conseguir los permisos.
Que la función se realizó en un lugar con todos los servicios y que el luchador fue atendido a tiempo, fue llevado al hospital con vida y en el nosocomio no logró reponerse.
Con traumatismo cervical, según el reporte médico, llegó el luchador al Hospital del Prado y la causa del fallecimiento fue un paro cardio respiratorio.
Pelayo señaló que «las autoridades de bomberos y protección civil no permitieron el acceso hasta que se cumplió con las dos ambulancias, cinco paramédicos, puesto de servicios y obviamente, que el doctor estuviera presente en tan trágica función».
Para avalar esta declaración, acompañaron en la rueda de prensa a Pelayo, el médico en turno, Ernesto Franco, Carlos Gopar, director del Heroico Cuerpo de Bomberos de Tijuana, Juan Carlos Méndez, director de Protección Civil Municipal, Ignacio de la O, promotor de la trágica función y Mario Fuentes, comisionado de lucha libre.
En su debut como luchador profesional, El Hijo del Perro Aguayo se enfrentó a Juventud Guerrera, en 1995 y ante Rey Misterio Junior, que reaparecía en rings tijuanenses, hizo lo que fue la última lucha de su vida.



