APUNTES PERDIDOS
Apuntes perdidos

Por Marco Antonio Domínguez
Prioridades. Era uno de los lugares vacíos entre los invitados. A un lado, estaban el presidente municipal de Tijuana, priista, junto al gobernador, panista. En un momento los dos se unieron y gritaron varias veces, con insistencia, ¡Yo soy Baja!, secundados por los seleccionados estatales que representarán a Baja California en la Olimpiada Nacional. El gobernador agradeció varias veces la presencia del alcalde Tijuana, ciudad que será “la sede principal de la Olimpiada Nacional”. Eso fue antes de que lo pasara frente a todos, bajo el rayo del sol, en la explanada del Centro de Alto Rendimiento de Tijuana, para lanzar el grito instalado a modo de campaña promocional del evento. Mientras eso sucedía, en Mexicali, el candidato a la gubernatura por el PRI tomaba protesta sin el alcalde de Tijuana, su correligionario, presente en el abanderamiento de las selecciones estatales. En varias gráficas aparece ese asiento vacío a uno de los costados del gobernador. Estaba reservado. “Enrique Pelayo Torres”, decía. Pero el ausente alcalde de Ensenada, también priista, decidió acompañar al candidato a la gubernatura por su partido hasta Mexicali, en vez de acompañar al montón de deportistas de ciudad a menos de una semana de la competencia. Las fotos en la toma de protesta de su candidato, lo muestran sentado en algunas, parado en otras, junto al lugar reservado para él, ahí sí, debidamente ocupado.
Búsqueda. Busco esa imagen rozagante, feliz, que siempre muestra ahí pero que no muestra en su tarea diaria. Cierro los ojos apenas dejando una rendija y cruzo con esa mirada el campo de futbol, como si con eso fuera a ver mejor. Es inútil. No lo detecto. Luego me dicen que el palco de los dueños ya no está allá, que ahora esta acá, arriba del área de prensa. El lugar, desde el lugar donde me encuentro, es imposible de auscultar a simple vista. Entonces me quedo con la duda: ¿habrá llegado el señor Pelayo de Mexicali a Tijuana para ver el juego de los Xolos junto a sus amigos los dueños del equipo?
El testigo. El camarógrafo la captó, pero a simple vista. Su cámara estaba apagada. Pero le contó al periodista: “la directora del instituto del deporte municipal de tu ciudad, llegó tarde (al abanderamiento de las selecciones estatales). Y no sólo llegó tarde; iba con tanta prisa que también cruzó pisando las áreas verdes (del Centro de Alto Rendimiento de Tijuana). Hasta un guardia le llamó la atención. La hubieras visto para que lo publicaras en la columna”. El reportero le respondió al camarógrafo que no vio el hecho sucedido el sábado, de modo que le parecía injusto relatar algo de lo cual no fue testigo. Sin embargo, le prometió que buscaría la forma de contar esa breve historia, que a él le pareció de valor, en la columna del lunes.



