Alejandro Molina, el ensenadense coleccionista de ascensos, quiere consolidarse en Primera
Alejandro Molina con las medallas por los títulos del Clausura 2015 y la final de Ascenso


Ensenada, Baja California.- Alejandro Molina apenas tiene 26 años de edad. Así que aún son varias las temporadas que espera permanecer en el futbol profesional.
Pero el jugador nacido en la delegación ensenadense de El Sauzal desea hacerlo ya establecido en la Primera División.
Su carrera está cimentada, principalmente, por un par de ascensos; el primero con Xoloitzcuintles de Tijuana en 2011 y el más reciente registrado hace apenas unas semanas con Dorados de Sinaloa.
A poco más de un mes del inicio del Torneo Apertura 2015, como titular indiscutible en el plantel de Culiacán que consiguió el ascenso bajo la dirección de Carlos Bustos, «El Chino» espera conservar su titularidad en la lateral izquierda.
Por lo pronto, Alejandro Molina vacaciona en Ensenada, en espera de confirmar su estadía en Dorados o analizar otras posibilidades.
A la distancia, ya con tu segundo ascenso, ¿qué recuerdas del inicio de temporada, con qué actitud llegaste a Dorados después de que en tu regreso a Xolos sólo tuviste participación en la Copa?
En cierta parte fue una revancha por eso, porque estuve en torneo completo sin actividad en la Liga hace seis meses. Juan Pablo Santiago, que es el director deportivo de Dorados, me habló para decirme que al técnico Carlos Bustos le interesaba tenerme en el equipo porque me ubicaba de cuando dirigía a Chivas y me vio jugando la Copa con Tijuana. Lo analicé y me convencí cuando me ofrecieron que tendría minutos y más participación. Y al final así fue. Jugué todos los partidos, los 21, y sólo me perdí cinco minutos de la temporada.
¿Cuál crees que fue la clave del ascenso de Dorados?
La experiencia. Línea por línea tuvimos a gente con actividad en Primera División y ascensos. En la portería estuvo Alfredo Frausto. En la defensa jugamos Jonathan Lacerda, Uriel Álvarez, Carlos Pinto y yo, todos con experiencia en Primera. El medio campo con un seleccionado nacional como Segundo Castillo, y Diego Mejía, reconocido en Liga de Ascenso. Hasta en la banca contamos con Joshua Ábrego y Raúl Enríquez, jugadores con experiencia y juventud que también ascendieron con Xolos.
¿Cómo está Culiacán a un mes de volver a ser sede de partidos de Primera División?
La gente está deseosa, hay unión entre afición y equipo. Además hay un recuerdo de la trayectoria que hubo hace años cuando pasaron por ahí Pep Guardiola, (Sebastián) ´El Loco´ Abreu y otros jugadores que le dieron alegrías a la gente, y también hay un muy buen estadio. La final fue muy emocionante porque en Aguascalientes ya se daba por hecho el ascenso de Necaxa y pudimos ganarles allá en su casa.
¿Es un hecho que sigues con Dorados?

Estamos en pláticas todavía. Hablamos con Dorados y sí hay posibilidades de que siga. Se queda Carlos Bustos, que me dio mucha confianza como titular y eso me brinda la tranquilidad de pensar en seguir. Ya me conoce, sé cómo trabaja y él me conoce bien, así que se hizo una buena relación de trabajo. Él es un técnico bastante inteligente, un tipo de experiencia que ha tenido liguillas y un campeonato de Copa, y sabe manejar muy bien al grupo.
¿Qué significa tener una nueva posibilidad de jugar Primera División?
Eso es lo que uno busca siempre, consagrarse para ser considerado en Primera División. La primera temporada con Xolos fue muy bonita, yo era demasiado joven y me dejó mucho aprendizaje. Ahora llego con mayor madurez para poder afrontar un desafío en la Primera.
¿Cómo viviste el hecho de jugar todos los minutos con Joaquín del Olmo en aquella temporada en que Xolos ascendió (2011), y luego ser prácticamente borrado de las convocatorias por Antonio Mohamed?
Fue una experiencia valiosa. Así es el futbol. Son casos comunes y hasta normales. Llega un técnico y ve las cosas de diferente manera que el anterior. Me quedo con una frase de ´El Turco´ (Mohamed), que nos decía que trabajemos para nosotros mismos porque el técnico puede irse en cualquier momento. Con él casi no tuve participación, y tampoco el torneo pasado cuando regresé a Xolos, pero seguí entrenando fuerte, con las mismas ganas, y así puede llegar con el ritmo necesario para ganar la titularidad en Dorados, siguiendo ese consejo.
¿Qué sientes por la organización de Tijuana, que te dio la oportunidad de jugar Primera División con Xolos y ahora con Dorados?
Siento mucho cariño por los logros que he podido conseguir con ellos, y también por ser de Ensenada y estar tan cerca de Tijuana, que ha sido sede del equipo que se ha arraigado en Baja California y nos ha dado la oportunidad de seguir en el futbol profesional. Xolos y Dorados han abierto puertas para quienes tenemos el hambre y el deseo de triunfo, que son los factores para poder llegar a Primera División.
¿Dónde te formaste como futbolista y cómo se dio la llegada al profesionalismo?
En Ensenada, desde los siete años, siempre jugué con El Sauzal en los equipos de mis primos. A los 14 me llevó (Ángel) ´Coca´ González a Pachuca donde jugué fuerzas básicas por tres años junto a Raúl Estrada y otros compañeros de aquí. Regresé a Ensenada y me fui de nuevo a los 17 años con Dorados, pero sólo estuve tres meses entrenando. Volví a Ensenada y me vieron visores de Monterrey que me llevaron a Rayaditos en la Liga de Ascenso, y allá me fue muy bien con (Gerardo) ´Shaggy´ Jiménez como entrenador. En ese tiempo entrené con el primer equipo cuando lo dirigía (Miguel) ´El Piojo´ Herrera. Ya después, también con Monterrey, Ricardo Lavolpe me debutó en Primera División en el último partido de la temporada contra Pumas cuando tenía 20 años. Después fui a Veracruz en Liga de Ascenso y de ahí pasé a Xolos; luego otra vez Monterrey, Correcaminos, Venados, Xolos de nuevo y Dorados.
¿Qué técnicos te han dejado mayor aprendizaje?
Todos son diferentes y a todos se les aprende. Lavolpe tiene un estilo muy peculiar de dirigir, muy difícil en el trato, pero se le aprende muchísimo. Con ´El Turco´ era totalmente distinto, se trata de un tipo abierto, platicador, muy amigo del jugador, y también sabe muchísimo. Con Bustos igual, es un tipo serio centrado pero siempre abierto al dialogo. Y Joaquín del Olmo conoce muy bien cómo pensamos los jugadores y es con quien más he trabajado, fue un año en Veracruz, otro en Xolos y seis meses en Correcaminos. En fin, con todos he tenido muy buenas experiencias.
¿Cuándo reportas con Dorados?
Nos citaron el 15 (de junio) para iniciar trabajos, ya después del Draft. Y espero ya estar arreglado para pelear por un puesto porque el equipo va a reforzarse.



