Se acordaron de Porfirio, «El Hombre de Hierro» de Ensenada
Porfirio Serna, leyenda del atletismo local


Ensenada, Baja California.- Tardó en llegar. Pero después de nueve años, los concesionarios Construrama dedicarán su carrera atlética a Porfirio Serna, «El Hombre de Hierro», leyenda entre los corredores hechos en Ensenada.
«Yo empecé con esto en el Servicio Militar, en 1966, cuando José ´Prieto´ Soto me detectó cierto talento y después me llevó a competir a todos lados», recordó el atleta ya de 68 años de edad durante el anuncio del homenaje que recibirá el domingo 11 de octubre.
Una de las figuras más notables en la distancia de los 10 kilómetros que ha dado Ensenada, señaló que «más que cualidades naturales, destacaba por el tesón en los entrenamientos».
«El atletismo me ha dado muchas satisfacciones porque yo apenas pude terminar tercer año de primaria, y ahí encontré una manera de ser alguien; duré 30 años practicándolo, 15 de los cuales fueron como campeón del estado y los otros 15 ahí entre la bola, ya por la edad», dijo.
Aunque nació en Villa Hidalgo, Jalisco, «El Hombre de Hierro» se considera ensenadense porque llegó al puerto cuando apenas tenía 12 años de edad.
Entre sus logros de mayor trascendencia, mencionó el Maratón Gobernador y el Medio Maratón del Cetys durante una época en la que Ensenada era potencia del atletismo.
«Ahora veo que falta trabajo en la niñez. Más detección, más gente como el ´Prieto´ Soto, que invitaba a todo mundo a correr y además sabía de todo: ciclismo, box, softbol, futbol, beisbol… lo considero como mi segundo padre», refirió.
De esa etapa, recordó con orgullo como talentos menores que él en términos de edad, llegaban por detrás de él a la meta.
«Tengo muy buenos amigos, como los hermanos Emeterio y Gerardo Nava, pero en las competencias eran los enemigos, los rivales a vencer. Y no era fácil ganarles por la edad, pero lo lograba yo solo, sin hacer equipo», apuntó.
Porfirio Serna agradeció el homenaje de Construrama y lo calificó como «un honor, algo emocionante que en realidad no esperaba».

Rival y amigo
Como parte de los organizadores de la carrera Construrama, Emeterio Nava relató parte de las anécdotas vividas junto a Porfirio Serna, «un ejemplo para todos los corredores de aquella época de los setentas y ochentas».
«Nunca es tarde para reconocer a gente como Porfirio. Siempre quise ir como él y luego hubo una rivalidad sana. Competíamos por ser el mejor, pero siempre con respeto. Fue una gran etapa cuando él estaba en su mejor nivel.
«Entonces, Ensenada era la cuna de los mejores atletas, aquí teníamos a Porfirio, a mi hermano Gerardo, a José Refugio Vigil, César Guzmán, Elíseo Benítez y Eugenio García Bayón, y cuando llegábamos nos respetaban porque rescatábamos los primeros lugares», apuntó.
Y destacó el momento en el que pudo acercársele y competirle los primeros lugares, a principios de 1980. «Luego fuimos a otros eventos siempre con el respeto y el reconocimiento mutuo».



