Lluvia de proyectiles y tensión en pelea co estelar de «El Último Adiós»
Noé González se inconformó por la decisión a favor de Allen Campoy



Ensenada, Baja California.- El ataque de Allen Campoy era consistente. Pero Noé González parecía estar en condiciones de continuar. El réferi Cendic Juárez lo vio distinto y decidió detener la pelea apenas en el primer asalto del combate de Muay Thai, semifinal de la función “El Último Adiós”.
Inconforme por la decisión, Noé González se dirigió al árbitro para reclamar y entre la discusión lanzó un golpe a Allen Campoy, testigo de la escena aún arriba del ring.
Entonces, llovieron botes de cerveza y sillas de plástico a manera de proyectiles lanzados desde las gradas contra el peleador derrotado y su esquina.
El ambiente de violencia registrado sobre el cuadrilátero del gimnasio municipal Óscar “Tigre” García amenazó con trasladarse a las gradas justo minutos antes del combate estelar en el que más tarde José Guardado perdería con el tijuanense Eduardo Varela.
Aun ante la falta de garantías para espectadores y protagonistas, y con las medidas de seguridad rebasadas en ese momento, la Comisión de Box, Lucha Libre y Artes Marciales de Ensenada tomó el riesgo de dar continuidad a la función con su pelea estelar.
“Es lamentable lo que pasó y debemos reconocer que tuvimos algo de culpa al permitir que se vendiera cerveza en lata. Eso nos lo llevamos de tarea y sabemos que hicimos mal. Tienen que ser vasos desechables y fue un detalle enorme que se nos pasó”, admitió Raymundo López.
El comisionado argumentó su postura de no detener las acciones, porque, en su opinión, la suspensión de la pelea estelar “habría alterado aún más el ambiente”.
“El público entró en control y pudimos continuar. Si hubiéramos tomado una decisión drástica en ese momento, como suspender el evento, creo que se hubiera avivado la hoguera. Por fortuna, la gente se tranquilizó”, refirió.
En cuanto a la inconformidad de Noé González y su entrenador Rocky Molina, sostuvo que “están en su derecho de protestar la decisión”.
“Sabemos que hay inconformidad del perdedor y puede hacer su protesta. Vamos a esperar para hacer la revisión como colegiados, con el réferi, los jueces y toda la comisión, si es que se presenta la inconformidad”, apuntó.

Por su parte, Noé González explicó que se encontraba en condiciones de continuar la pelea cuando intervino el réferi.
“Me sentía bien, tenía la guardia arriba esperando el momento para hacer mi ofensiva, pero el réferi no me dio oportunidad. Vamos a protestar el resultado porque no es justo que pasen este tipo de cosas”, aseguró.
También admitió haberse equivocado al lanzar el golpe contra Allen Campoy ya finalizado el combate.
“Salí caliente, pero en ningún momento quise lastimar a nadie. La bronca era con el réferi, ni siquiera con Campoy. Sé perder, pero ahora no fue justo. Y sí, admito que perdí el control al lanzar ese golpe después de que el réferi paró la pelea”, reconoció.
No obstante, insistió en su crítica al réferi Cendic Juárez en el sentido de que entre él y Allen Campoy existe una amistad.
En ese mismo sentido se expresó el entrenador Rocky Molina, quien cuestionó la capacidad del réferi, así como la elección de la comisión al designarlo para una pelea estelar de la función organizada por Dok Promotions.
“Ese réferi no sabe, no está capacitado. Hacer un curso por un par de horas no sirve. Hay que tener experiencia. Fue ridículo que detuviera la pelea. Ese hombre actuó con malicia sabiendo que si no paraba la pelea, Noé se recuperaría”, acusó.
Y sostuvo que “desde el pesaje estuvieron provocándonos, diciéndonos divas y rock stars. Y uno de ellos era el réferi”.
“Pensé que el elegido sería Pepe Oliveros porque es alguien que ha competido y sabe. La comisión ha mejorado y eso quiero reconocerlo, pero en el caso de este réferi se equivocaron. Igual pudo venir alguien neutral, alguien de Tijuana, porque siendo amigos el peleador y el réferi pierde seriedad el evento”, agregó.
El responsable de dirigir a Noé González reveló que reprendió a su dirigido “porque le pegó a Allen cuando ya se había acabado la pelea. Es nuestro rival deportivo y no fue responsable de lo que pasó. Todo fue culpa del réferi y espero que lo suspendan”.
“Sé que vendrá una multa para nosotros y que nos van a castigar porque rompimos la regla después de la pelea con ese golpe, pero de todos modos vamos a protestar la decisión”, concluyó al tiempo de mostrar una lesión en el ojo a causa de los proyectiles lanzados desde la grada.




