#CornelioGarcía: El ensenadense que voló a los 16, sin olvidar sus raíces


Ensenada, Baja California.- Se fue con apenas 16 años. Tal vez ese sea el motivo por el que la afición al beisbol de Ensenada no recordaba sus inicios, ni había testimonio de su paso por las ligas locales.
Pero Cornelio García, el hombre que se dedicó a conectar imparables durante su longeva trayectoria en las ligas Mexicana y del Pacífico, no ha perdido su esencia, su amor por el terruño.
“Siempre me he sentido muy orgulloso de ser de Ensenada. Mucha gente no me conoce, porque gran parte de mi infancia la viví en Maneadero, donde me jugué desde muy chico, aunque empecé aquí en Ensenada con don Amado Peralta, una persona a la que le estoy muy agradecido”, relató.
Agregó que, ya incorporado a la Liga Rural de Maneadero, llegó la convocatoria para integrar la selección de Baja California que compitió en una nacional juvenil disputado en Pachuca, Hidalgo. “Fuimos campeones, representando a Baja California, y ahí me vieron los scouts de la Academia que me llevaron un año después, a los 16. En ese tiempo, fui el número uno de Draft entre 60 compañeros”, recordó.
Enseguida fue enviado a Yucatán, de donde se proyectó hasta ser firmado por Medias Blancas de Chicago, organización de Grandes Ligas en cuyas sucursales militó por seis años, aunque sin llegar a debutar en las Mayores.
“Llegaron las lesiones, después firmé con Montreal, me tuve que operar y ya me vine a México a hacer carrera”, dijo; “de ahí en adelante conseguí muchas metas. Todo lo disfruté en su momento, y también hubo lesiones que nunca lograron desanimarme”.
Además de las marcas que implantó como bateador, Cornelio García valoró el retiro de su número por parte de los Naranjeros de Hermosillo, así como su ingreso al Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, entre los «hechos inolvidables» de su carrera.
“Recuerdo cuando llegué a Naranjeros, un club que siempre se ha caracterizado por ser el de mayor cantidad de campeonatos gracias a tantas leyendas que han pasado por ahí, y jamás pensé estar ahí entre los jugadores merecedores de ser parte de esa historia”, refirió.
Y sobre su lugar dentro del recinto que reconocer a lo mejor del beisbol nacional, señaló que “es el mayor premio al que se puede aspirar. Que se reconozca tu trayectoria en ese recinto es la culminación, lo que te permite saber que todo ha valido la pena”.
Para completar otro ciclo, Cornelio García estableció el primer vínculo con el Salón de la Fama del Deporte de Ensenada, próximo a iniciar operaciones, donde, cumplido el proceso para elegir a sus habitantes, podría ser uno de los posibles primeros habitantes.
Por lo pronto, el actual integrante del cuerpo técnico de los Naranjeros de Hermosillo entregó al consejo directivo de la instalación, el bat y la pelota que recibió al ingresar al Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, así como una fotografía de su estancia en Medias Blancas y una franela del equipo sonorense.
“Es un halago que me haya invitado a poner mi granito de arena. Esto simboliza mucho para mí”, afirmó después de su primer contacto con el titular del consejo directivo del Salón de la Fama del Deporte de Ensenada, Fernando Ribeiro.
En ese sentido, reconoció el talento existente en Ensenada, con elementos como Jorge Flores y Fernando Pérez, jóvenes con los que ha coincidido en Naranjeros de Hermosillo.
“Esto es el inicio del Salón de la Fama porque vienen muchos talentos de la nueva generación, como Jorge y Fernando, buenos muchachos y muy trabajadores. Convivo con ellos y sé que pueden llegar a Grandes Ligas o a consolidarse en el beisbol mexicano”, estimó.
Cornelio García visitó Ensenada por espacio de una semana antes de volver a Hermosillo.
“Mi madre ya falleció, pero tengo hermanos que viven en Maneadero y los visito cuando tengo oportunidad. Siempre sigo ligado a Ensenada”, reveló.




