La noche en que Max sometió al «Diablito» y acabó con su invicto
Max Flores le gana a Diablito Ramos

Ensenada, Baja California.- Max Flores necesitaba una victoria grande ante la afición de Ensenada.
Y nadie mejor que el invicto Ángel “Diablito” Ramos, un consentido del público local, para lograr el reconocimiento en su ciudad natal.
Con ese deseo de disipar cualquier duda que pudiera existir, el boxeador dirigido por Rafael Guzmán salió a demostrar la preparación de casi dos meses concentrado en el gimnasio. Y lo logró.
Al término del primer round, el “Diablito” caminaba tambaleante a su esquina con el rostro inflamado y una abertura sobre la ceja derecha. Ni un solo cabezazo. Sólo golpes limpios, certeros.
Lo que siguió del segundo al quinto round fue la reiteración de lo sucedido durante el primero ante una afición incrédula, que aguardaba una pelea pareja, competitiva por ambos lados.
En la esquina de Rafa Guzmán un boxeador confiado, seguro de sí mismo, dueño de la escena, mientras que en la dirigida por el “Vaquero” Maldonado un peleador sorprendido, tal vez castigado, además de por los puños de su adversario, frente al esfuerzo para dar el peso un día antes frente a la báscula.
Por el sonido local y sobre el cuadrilátero instalado en Plaza Pueblo Antiguo se anunció al ganador del combate estelar de la función “Deja el show” de Showbox: Max Flores por nocaut al segundo diez del sexto round. Poco antes, la esquina del “Diablito” había informado que ya no más.
“Los entrenamientos fueron duros, mucho más que en las últimas peleas. Venía a noquear y dejar en claro quién era mejor después de tantas habladurías que hubo. Callamos bocas, hablamos arriba del ring desde el primer round con la misión de acabarlo y lo acabamos”, dijo Max.
El peleador que ahora registra récord de 21-3 con 16 nocauts, indicó que su estrategia fue ir al frente desde el inicio para aprovechar que Ángel Ramos “llegó al pesaje con una libra de más que tuvo que bajar”.
“Así que teníamos que aprovechar eso y fuimos con todo”, explicó ya cuando el reloj marcaba los primeros minutos del sábado 10 de diciembre de 2016.
Apenas en mayo del mismo año, Max Flores viajó a Filipinas para enfrentar al ex campeón del mundo, Milan Melindo, ante quien jamás desentonó y a quien además superó en algunos pasajes del combate.
“He ido del otro lado del mundo a pelear contra rivales de esa calidad, así que llegué tranquilo a casa en esta última pelea del año. Nos ofrecieron al ´Diablito´, el promotor quería una buena pelea y se la dimos”, apunto en su retorno a Ensenada, donde venció a Víctor Zavala el 6 de enero.




