Recuento 2017: Cuervos JAP, promesas truncas

Ensenada, Baja California.- La promesa era idéntica a la de cada forastero que ha aterrizado sobre Ensenada en algún momento: el equipo llega para quedarse. Un año después, en el caso del equipo de Segunda División, Cuervos JAP, la franquicia ya se encontraba en Tepic.
Sólo dos torneos en el puerto. Uno con la clasificación a semifinales. Y un segundo sin éxito, eliminados sin liguilla.
El presidente del equipo y responsable de las decisiones técnicas y tácticas, más allá del entrenador que ocupara el banquillo, Juan Serna-Durán, además del compromiso de mantenerse en la plaza, también habló conformar el plantel con base de jugadores nacidos en Ensenada.
Tampoco hubo tiempo para cumplirlo; ni siquiera para intentarlo.
El principal argumento expuesto en torno a la mudanza rumbo a la capital nayarita fue el candado impuesto por la Federación Mexicana de Futbol en cuanto a la capacidad del estadio sede de los equipos con derecho a ascenso.
“El estadio (de la Ciudad Deportiva de Ensenada) tiene capacidad para 7 mil 600 aficionados y federación nos pide como mínimo de 15 a 20 mil”, argumentaron los directivos durante el anuncio de su retirada los primeros días de julio de 2017.
Lo anterior, pese a la inversión hecha en su totalidad por Cuervos JAP para renovar el pasto sintético y el alumbrado, así como otras adecuaciones a vestidores y el resto de las áreas del inmueble aún inconcluso.
“Nuestra intención era quedarnos, si no jamás habríamos invertido más de 10 millones de pesos en el estadio”, refirieron previo al viaje rumbo a Nayarit, donde, a diferencia de Ensenada, sí hubo un compromiso de apoyo gubernamental en la conformación de Deportivo Tepic JAP.
La despedida de los Cuervos fue el 30 de junio de 2017 cuando jugaron un encuentro de carácter amistoso contra el equipo de Primera División, Xoloitzcuintles de Tijuana, para inaugurar un alumbrado utilizado sólo esa noche. Ni una más.



