«El futbol es mi religión»: Rubén «Perico» Herrera

Ensenada, Baja California.- Camina sin secuelas de sus 86 años. Igualmente baja con soltura el par de escalones rumbo a la salida del restaurante donde ha sido reconocido.
“Juego desde los ocho años y tengo 86. Nunca he dejado el futbol y gracias a eso camino y me muevo. Al futbol se lo debo todo, es mi religión. Y después de las mujeres, es lo más bonito de la vida”, dijo Rubén “Perico” Herrera.
La asociación Futbolistas Unidos por el Futbol de Ensenada reconoció su aportación al futbol local, situación que lo halagó pero que a la vez lo llevó a la reflexión.
“En mi vida siempre he sido una persona tranquila, pero tenía cierto resentimiento porque eran reconocidas otras personas y a mí no porque, aunque haya llegado en 1957, no soy nacido en Ensenada”, señaló.
Con pasajes juveniles en equipos legendarios como Marte y Zacatepec, el “Perico” se estableció en Ensenada, aun cuando su intención inicial era cruzar a los Estados Unidos.
Y en esta ciudad, donde se quedó para siempre con su esposa Socorro y sus tres hijos, fincó las bases del futbol local con el equipo Marte como contemporáneo del hoy titular de la Fufeac, Ramón Durán, así como los legendarios hermanos Zúñiga Padilla.
“Lo único que siempre he peleado es que se diga la verdad. Hay gente que por figurar inventa cosas y no debe ser así”, afirmó.
En ese sentido, recordó a los hermanos Zúñiga: “Con los nueve jugué”.
Del mismo modo, en su opinión, merecen reconocimiento María Romero, propietaria de una panadería que patrocinó al equipo Guadalajara, y Luis Navarrete, un peruano que rescató para los futbolistas el campo Ensenada.
El “Perico” continúa como militante de la categoría Big Masters en Ensenada, jugando cada domingo.



