El legendario José Guardado enfrenta un nuevo rival, ahora como empresario


Ensenada, Baja California.- Los dos campeonatos del mundo que posee en la especialidad de kick boxing, así como su ingreso al Salón de la Fama de la disciplina, dan a José Guardado la categoría de referencia en su natal Ensenada.
Hoy, desde su posición como propietario de un gimnasio en el que comparte sus experiencia sobre la céntrica Avenida Juárez, el también ex campeón nacional y de Norteamérica padece los estragos del COVID-19.
“Estamos parados por dos meses. La gente no está yendo y tuvimos que cerrar. Lo hice por mi cuenta, nadie me lo ordenó, porque ya estaba asistiendo poca gente”, lamentó.
En el lugar, “trabajan tres instructores, uno de kickboxing, uno de vale todo y uno de kickboxing que dan clases a niños, adultos, mujeres y hombres, alrededor de 75 personas que han dejado de ir”.
“Estamos parados, tristes”, admitió.
Frente a la incertidumbre en cuanto a la vuelta de actividades, dijo: “Todavía no tenemos nada concreto, pero esperamos empezar las actividades pronto”.
“Habrá que seguir trabajando para darle confianza a la gente y que cuando se reactive todo les demos los cuidados necesarios con una instalación y artículos desinfectados”, explicó.
Entre los talentos de las diferentes especialidades que entrenan en Guardados Gym está Iván, el hijo de José, invicto en el profesionalismo.
Trayectoria
“Mi primer deporte fue el taekwondo a los 11 años hasta llegar a cinturón negro tercer dan con Mario Sánchez y Alfredo Cota.
“De ahí me enroló en el kickboxing gracias al profesor Manuel Cota, quien le llevó al profesionalismo y a mis cinco campeonatos: dos nacionales, uno de Norteamérica y dos mundiales, récord de 31-1”, relató.
Pero su inicio fue en el box. “Hice seis peleas, gané cinco y perdí una con Héctor Velázquez, que enfrentó a Manny Pacquiao. Me fue bien, fue un buen récord, corto, sin una carrera amateur detrás. Pero no había mucha actividad como hay ahora y así empecé en el kickboxing”.
“Me vieron algunos promotores que me jalaron por mi estilo espectacular. En dos años ya era estelar”, recordó.
De sus dos campeonatos mundiales, valoró especialmente el primero (IKBA), registrado en 2005: “Fue contra el francés Arturo Dumaine en Tijuana, una pelea dura que gané por nocaut en el cuarto round. Nos prendimos los dos y si no lo noqueaba, él me noqueaba”.
En 2011 logró el otro, el de la IKBF. Ese mismo año su nombre se instaló en el Salón de la Fama de la International Kick Boxing Asociation (IKBA) en Los Ángeles, California.
“El kickboxing no era tan conocido y ya después vino el MMA (artes marciales mixtas), pero mi pasión es el boxeo, que es lo que más me gusta.




