Iker Franco cerca de «dar el siguiente paso»: de beisbolista a coach

Ensenada, Baja California.- La veteranía, las lesiones y la pausa por la pandemia han sido factores para que Iker Franco piense en “dar el siguiente paso”: del terreno de juego a la caseta.
“Quiero ser manager y empezaré como coach, mi vida es el beisbol y sería difícil dejarlo después de tantos años”, dijo en referencia a su debut con Tigres a los 17 años.
El “Vaquero” tendría que estar en Oaxaca con Guerreros de no ser por la suspensión de la temporada de la Liga Mexicana de Beisbol, misma que podría hacerse oficial en horas.
“Estoy aprendiendo de Sergio Omar (Gastélum), un gran compañero que sabe mucho”, apuntó en torno al manager que lo ha dirigido el último año tanto en Guerreros de Oaxaca como en Yaquis de Ciudad Obregón.
Cerca de Grandes Ligas
De los más de 20 años en el ambiente profesional, desde la firma con Tigres a los 15 y su paso por sucursales de Tampa Bay, San Luis y Atlanta, el momento clave de su carrera se dio en 2007 cuando Bravos le informó en que en cuanto terminara la final AAA que su equipo ganó subiría a Grandes Ligas.
“Era un hecho, pero subieron a un catchercito de AA mientras jugaba la serie final y después de ganarla no sé qué pasó que ya no me llamaron”, recordó el aún beisbolista de 39 años.
Debido a que se encontraba en su mejor momento con 26 años de edad, aseguró que pudo haber competido por el puesto titular en los Bravos de entonces hasta haberse establecido en Grandes Ligas.
Satisfecho de sus logros; capítulo Yaquis
En un primer momento decepcionado, más adelante tomó la decisión de volver a México para mejorar su situación económica y de paso convertirse en figura de los tricampeones Yaquis.
“Me siento pleno, no me quedó ninguna frustración, estoy satisfecho de los logros en mi carrera”, sostuvo al valorar a aquellos Yaquis comandados por Eddy Díaz, donde “lo más importante era la unión de todos”.
Marinero de Ensenada
Desde Ensenada, donde reside con su esposa y sus dos hijas, Iker Franco también valora el hecho de haber podido jugar en algún momento con el equipo de su ciudad natal, los Marineros de la Liga Norte de México, durante 2018 cuando, ya como parte de Diablos Rojos del México, fue enviado para recuperarse de una cirugía en el codo.
“Me la pasé de maravilla en Ensenada y me fui a Diablos con tremendo sabor de boca, agradecido por la respuesta de la afición”, agregó.
Compañero de su paisano Garibay
En Tigres, además, compartió equipo a su llegada con el único ensenadense que ha llegado a Grandes Ligas, el ex lanzador de Cachorros de Chicago, Daniel Garibay. “Él llegó porque siempre supo lo que quería, trabajaba fuerte y me hacía sacar el extra, a dar más de mí. Jugamos juntos uno o dos años, antes de que se fuera a Chicago”.
Bautizado por Alvarito
De ese tiempo, relató, nació su sobrenambre de “Vaquero”, puesto por el hoy integrante de ESPN, Álvaro Morales, que anunciaba en el estadio de Tigres. “Me veía vestir de botas y sombrero y empezó a anunciarme como el ´Vaquero´”.
Tigre y diablo
Jugar en los dos equipos más trascendentes de México fue para Iker Franco motivo de orgullo. “Sí me dolió salir de Tigres, pero soy profesional y al llegar a Diablos jugué de la misma manera: dando el extra por el equipo”.
Representante de España
Otro capítulo clave en su carrera fue la convocatoria de España al Pre-Clásico Mundial. “Hubo problemas para que los jugadores de Tigres jugáramos con México. Mi padre es español y fue un homenaje a él”.
Yadier, señorón
Y de la principal influencia como catcher, rescató la experiencia de compartir equipo con Yadier Molina cuando perteneció a Cardenales. “Para mí es el mejor catcher del mundo, un señorón que se portó a la altura, pasaba por mí para ir a entrenar muy temprano, le aprendí mucho y lo admiro”.
Coach a Obregón
El futuro inmediato, de acuerdo a cómo se vislumbra el panorama, será reportar como Yaquis para decidir si se despide de su faceta como jugador para entrar de lleno a su rol como coach.



