La experiencia inédita de Torres Garcés en el Atlético Ensenada y el pago con un cheque de banco africano, incobrable

Ensenada, Baja California.- Carlos Torres Garcés tenía alrededor de 12 años sin dirigir.
El técnico de origen ecuatoriano decidió su regreso frente a la propuesta del Atlético Ensenada, uno de los equipos aspirantes a participar en el torneo de la nueva Liga de Balompié Mexicano.
De marzo a agosto, el ex entrenador de Emelec mantuvo contacto de manera virtual con el presidente del equipo, Antonio García Rojas, así como con Ramón Ramírez, el célebre ex seleccionado nacional mexicano anunciado como director deportivo.
Hoy no están más ni Ramón ni Torres Garcés.Tras una década de residencia en España donde desarrolló funciones diplomáticas, la elección del entrenador no pudo ser más errónea.
El motivo: las mentiras del directivo, comprobadas después de cinco meses de pláticas a distancia, ya durante su estancia en Ensenada, lugar al que llegó cuando el técnico montenegrino radicado en Ecuador, Dusan Draskovic, declinó la propuesta.
En entrevista con AGP Deportes, Torres Garcés abunda sobre su partida del proyecto, junto al preparador físico, también ecuatoriano, Duffer Alman.
SIN SOLVENCIA
Puede empezar la liga, van a jugar, pero tendrán muchos problemas. México es un país grande, hay que viajar en avión por las distancias y no veo cómo este señor pueda conseguir 25 boletos de avión y hoteles cada dos semanas, si no podía conseguir uno.
Me da pena por los chicos, muy buenos y confiables, educados, profesionales, especialmente (el ensenadense ex Xolos y Dorados, Alejandro) Molina, de quien tenía muchas esperanzas, tiene condiciones excelentes y no entiendo porqué no se quedó arriba (en Primera División) y ahora tiene que estar en este proyecto incierto. Espero que todo cambie, pero (los jugadores) se tienen que quitar de la cabeza que van a ganar dinero porque dinero no hay.
INTENTO DE SECUESTRO
A dos semanas de llegar a Ensenada para trabajar, el presidente estaba escondido porque nos dijo que lo habían intentado secuestrar. Quiso meternos miedo en el cuerpo, pero creo que nadie creyó eso. Lo primero que se hace es acudir a las autoridades, no avisarlo a su personal. Un día después nos dijeron que la situación era tan delicada que había tenido que dar todo el dinero que correspondía a la organización para la banda que quiso secuestrarlo y que no podía pagar lo ofrecido ni a nosotros ni a los jugadores. El discurso que nos dio a nosotros es que no podía cumplir lo acordado y que lo máximo era que aceptáramos una rebaja del 50 por ciento. Fue una estrategia porque sabía que no aceptaríamos. Nos negamos, le dije que eso no era posible.
RUPTURA Y CHEQUE AFRICANO
No quise discutir ni pelear y solo le pedí el pago por los 15 días que trabajamos. Me respondió que no me preocupara, porque tenía mi dinero. Ya había pasado lo del jugador que no fue tratado como correspondía (el paraguayo Blas Aguayo, despedido sin aportarle el vuelo a Perú, país donde reside), así que le pedí los boletos aéreos de vuelta y el pago por 15 días de trabajo. Tardó una semana, de lunes a viernes, para que consiguiera el dinero. Encontró los boletos en una agencia de viajes y prometió que el dinero nos lo daría en el aeropuerto, a donde nos llevó, en Tijuana. Este fulano es extraño, cuando estábamos a punto de tomar el vuelo sacó un cheque de un banco africano. Ya sabíamos que nos estaba timando porque nos pagaba con un cheque de un banco africano, no uno de México. La única opción que tenía era no tomar el cheque o echármelo al bolsillo y ver qué hacía. Lo deposité en el banco (de Ecuador) y el lunes (21 de septiembre) me lo devolvieron sin explicarme porqué, pero no podía ser pagado.
AL PSIQUIÁTRICO
Le reclamé y le pregunté por qué se metió a organizar un club de fútbol sin tener dinero. Decía que era el mejor equipo de la liga cuando ni siquiera habíamos jugado, divagaba. No sé si es un hombre cuerdo o tiene alguna patología que es de siquiatría. Es una experiencia única, jamás me encontré con un personaje de esta calaña. Pero hay una frase que dice: usted no puede engañar a la gente por tanto tiempo.
AMENAZAS
Quiso amedrentarme con mensajes. Estábamos atrapados sin saber cómo volveríamos el profesor Duffer Alman (preparador físico) y yo. Me dijo que tenía una denuncia del hotel diciendo que yo había acosado mujeres y que él tenía grabado todo, y luego dijo que sabía que yo había intentado cobrar a los jugadores en las visorias, cuando el que cobró fue él. Yo solo me dediqué a mirar. Me lanzó una serie de sentencias ridículas. Soy un hombre mayor de mucho recorrido y de viejo me acusa de acosador de mujeres, algo que nunca ha ocurrido. Él se inventó todo eso.
TALENTO PERDIDO
Cinco jugadores de Estados Unidos de muy buenas condiciones tuvieron que irse. El director deportivo nos dice que no podría contar con ellos porque no se les pagaría. El presidente les dijo que sólo podía darles el 50 por ciento de lo poco que les pensaba pagar. Y se fueron.
VISORÍAS
Eso no era una cuestión deportiva, era mercantil, El 95 por ciento (de los jugadores) no tenía condiciones, su situación era tan precaria (su condición futbolística) que los descartábamos de inmediato.
No había ninguna calidad en la seguridad, solo una mesa para tomar muestras rápidas y unas colas tan grandes sin guardar la sana distancia exponiendo a contagios. Después de varios días me dijeron que 30 chicos salieron positivos, pero no supimos si entraron a la visoria en algún momento. Eso se ocultó.
DUDAS
Creo que eso (el proyecto del Atlético Ensenada) no se va a concretar. Los jugadores tienen un deseo válido de querer crecer para proyectarse al verdadero futbol mexicano. Pero tienen algún interés en el ámbito económico no lo van a lograr. Algunos son veteranos del ámbito semi-profesional y de las visorias no quedó nadie.
PROBLEMA PARA LOS QUE SE QUEDAN
Es una situación delicada porque el problema no es solo nuestro, hay mucha gente que podría estar siendo estafada, utilizada para fines que no puedo comprender como tratar de hacer un equipo de futbol en tiempos tan difíciles con la pandemia, y cada vez entiendo menos a una persona que sabe que no habrá publico ni sponsors que lo financien lleve gente de otros países para luego decirles que no tiene para pagar.
DENUNCIA
Ya tengo todo listo para enviarlo a la dirección de la Liga de Balompié Mexicano y a una organización llamada Conifa.



