Diario hasta la final (Día 6)


Por Marco Antonio Domínguez Niebla
Hechicero maradoniano
Toma el control del juego y parece imparable.
Cierto, el rival no es un top, pero se juega el mundial.
Sirve, ordena y anota. También se salió con la suya. ¿Pudo ser expulsado? Sí. Pero, por fortuna para quienes lo disfrutamos y nos emocionamos viéndolo hacer magia con la pelota en los pies, preferimos centrarnos en lo bueno que hizo y no en lo pudo ser, de haber visto la roja. Para los que no lo soportan, lo siento. Seguirán lamentando que haya seguido en la cancha y seguramente atribuirán a la FIFA todo lo logrado por uno de los tres habitantes del Olimpo junto a Pelé y junto a ese al que cada vez se parece más, Diego Armando, el otro hechicero argentino que se adueñó de un mundial, el del 86.
Cada vez se parecen más.

Ya es el máximo goleador en mundiales. Messi, un generador de juego, ahí está, por lo pronto, empatado con el alemán Klose. Goleada de 3-0 sobre Argelia. Los tres fueron suyos.
Antes, Mbappé, un ariete de origen que tarde o temprano será el dueño del liderato de goleo histórico en las copas, despertó en el segundo tiempo contra una Senegal que pudo cambiar la historia en el primer tiempo.
Pero la sub campeona africana careció de tino y dio espacio para la victoria contundente de la Francia estelar que se ha formado en busca de su tercera final consecutiva.
Con Olise, el 10 francés se comunicó de manera sincronizada para el primero, mientras que en complicidad con el arquero africano consumó su doblete ya cuando el juego agonizaba.
Tres por uno para el máximo candidato a llevarse la copa en los Estados Unidos.
Un espectáculo Mbappé. Un espectáculo la Francia del segundo tiempo.

Mejor debut imposible. El letal Haaland hizo dos, muy a su estilo, y Noruega abrió con una goleada de 4-1 sobre Irak. Se ha estrenado uno más de los aspirantes a la corona goleadora.




