DIARIO HASTA LA FINAL (Día 20)


Por Marco Antonio Domínguez Niebla
¿Y si sí?
Y si hay más días como este… y si un equipo ordenado y condenado a despedirse exige la definición al límite para entonces demostrar cómo se cobran los llamados penales y en esa instancia su desconocido guardameta (al menos en el plano internacional) le gana la batalla a un legendario poseedor del Legacy (reconocimiento solo entregado a los verdaderamente influyentes en esto de cada cuatro años) y por consecuencia lo elimina en la Ronda de 32, que en otros tiempos significaría ni siquiera pasar de la fase de grupos… y si un equipo dinámico e inteligente le toma ventaja a un cinco veces campeón y lo somete, pero ni así le alcanza porque su inocencia lo lleva a atacar cuando estaba por llevar todo al alargue, y entonces la historia construida por tantos virtuosos que alguna vez vistieron de amarillo y verde termina por pesar para decidir todo sobre la hora, aun cuando quienes hoy representan esos colores estén tan lejos de cualquiera de sus antecesores… y si una nueva potencia africana y ya semifinalista en el pasado inmediato domina y se repone y empata agónicamente en el primer minuto del agregado y en este caso el futbol sí imparte justicia para (también desde la cruel definición de los penales) ver cómo queda en el camino la tres veces subcampeona naranja, además apuntada por un pronosticador certero como la próxima selección campeona… y si todo esto que apenas comienza sigue de la misma manera y la jornada de este día de locos se replica y nos conduce a las emociones vividas desde la mañana y hasta entrada la noche… y si en vez de quejarme por quejarme y atacar aquello de que esto se viva cada dos y no cada cuatro años, o renegar porque nos han entregado 40 juegos más que antes, e inconformarme de que la ronda de ganar o despedirse sea con 32 y no con 16 protagonistas… y si mejor admito que no todo era tan malo como se veía y la apuesta ha funcionado, y como ha funcionado seguramente crecerá en todos sentidos… ¿y si sí? Va. Estoy dentro.




