Honores al hombre que trajo la gimnasia a B.C.
Saúl Álvarez Borrego fue el primer gimnasta que representó a Baja California en competencias oficiales


Ensenada, Baja California.- Estaba entre el público como un abuelo orgulloso más, atento al Festival Navideño en el que participaba un nieto suyo.
Fue hasta que lo presentó Pavel Oceguera, director del Centro Gimnástico Baja Dynamo, que las miradas se dirigieron al lugar en el que se encontraba Saúl Álvarez Borrego, el primer gimnasta que representó a Baja California en un campeonato nacional.
“Cuando hice mi servicio militar, en 1963, nuestro entrenador José ´Prieto´ Soto nos pedía que dijéramos qué deporte quería hacer y yo fui el único que mencionó la gimnasia porque ya la había practicado en Mazatlán, donde nací y de donde llegué a estudiar Ciencias Marinas”, recordó.
Dos años más tarde, “ya cuando convencí al ´Prieto´ de que me dejara hacer piso en la pista atletismo, me apoyó para que fuera a un nacional en el Distrito Federal, que fue muy emocionante porque entonces, en 1965, el evento sirvió como preparativo a los juegos olímpicos de 1968”.
Entonces, “gané una medalla de bronce en barra fija y (en ese viaje) pude conocer a Marcelino Reyes, que vino a Ensenada cuando dejó de trabajar como entrenador en México”, reveló el catedrático de Cicese, apasionado mientras contaba cada capítulo vivido por esos días.
Justo de esa amistad surgió lo que hoy tiene a Ensenada convertida en tierra de gimnastas sobresalientes, incluido un olímpico como Daniel Corral.
“Aunque yo dejé de hacer gimnasia competitiva en 1966, por lo exigente de mi carrera universitaria, seguí de cerca a Marcelino porque empezó a entrenar gimnasia en la prepa Ensenada y después en un gimnasio llamado El Gallo en la Gastélum, donde ahora está Cespe”, relató.
Años más tarde, el Presidente de la República, José López Portillo, “exigió que las compañías a cargo de obras para el gobierno federal destinarán otra a un proyecto de carácter social”.
“Y así, el Gimnasio Montserrat vino a ser como hijito de la Presa Emilio López Zamora, que fue la gran obra que trajo el gobierno federal de López Portillo”, señaló.
Y el nombre del lugar viene “por una señora muy aguerrida que luchó mucho para ganar ese espacio, la señora Montserrat, madre de un gimnasta de esa época, a mediados y finales de los setenta”.
Ya con una sede propia, “quedaron atrás los tiempos en los que adaptábamos los aparatos en el patio de una casa”.
Con la semilla de la gimnasia ya sembrada, la amistad entre Saúl Álvarez y Marcelino Reyes se fortaleció.
“Ya como director de Cicese lo invité y creamos juntos el departamento de actividades deportivas y recreativas”, refirió.
A la par, “yo seguí yendo al Montserrat para hacer gimnasia de manera recreativa y me tocaba ver a Gloria de Corral con Daniel muy pequeño, de dos o tres años, ya metiéndose entre los aparatos”.
Ahora, reconocido por Pavel Oceguera, “siento una gran emoción de ver todo lo que ha evolucionado la gimnasia en Ensenada” desde aquellos días, cuando junto a Pancho de Orta y Ramón Sánchez Laurel, “éramos los únicos gimnastas en la ciudad”.
Reconocimiento
Pavel Oceguera solicitó que Saúl Álvarez Borrego pasara al frente “porque es importante que las nuevas generaciones conozcan al primer gimnasta que representó a Baja California en un nacional”.
“Para dimensionar la magnitud del personaje que nos acompañó, nada más hay que decir que es la persona que trajo a Ensenada a Marcelino Reyes Ríos”, dijo el titular de Baja Dynamo.
Además, “por méritos propios podemos decir que Saúl es el primer baluarte que tuvo la gimnasia de Baja California y eso no debe olvidarlo nadie”.
“Cada vez que puedo lo menciono, porque, aparte de ser un gran ser humano, fue un gran gimnasta, que aún continúa dando sus maromas”, agregó.



