Marco Deportivo :: El día del periodista

347
Marco Deportivo








Admiro a los que salen todos los días en busca de la noticia para cumplir con el llamado del deber y la vocación; no a los que se sientan a reproducir lo que hacen los demás como si fuera material propio.

Admiro a los que enfrentan todos los días el azaroso oficio de retar a los supuestamente poderosos y les complican la vida, los joden, son su piedra en el zapato, su terror, su pesadilla; no a los que reproducen la información que a los supuestamente poderosos les conviene difundir, sin hacer preguntas, sin cuestionar, sin joderlos.

Admiro a los que crean, experimentan, se atreven a hacer un periodismo diferente; no a los que llegan de malas a golpetear el teclado transcribiendo los datos recopilados como si fuera un sacrificio.

Admiro a los que publican sus ideas, sin temor a las reacciones; no a los que simplemente hacen lo que tienen que hacer sin arriesgarse ni exponerse, simples redactores de textos.

Admiro a los que pese a las adversidades se presentan a trabajar ya sea enfermos o con problemas familiares; no a los chapuceros que inventan enfermedades propias y ajenas para escamotear sus responsabilidades.

Admiro a los que soportan la crítica aunque ésta venga de personajes anónimos, opinólogos ocultos en la penumbra del pseudónimo; no a los que desvarían iracundos ante la menor crítica o ironía cuando a lo que ellos se dedican es a la crítica y la ironía.

Admiro a los que día a día mantienen una línea de trabajo que genera seguidores y detractores, pero aun así asumen la responsabilidad que trae consigo el oficio; no a los que cambian según vaya la corriente.

Admiro a los que se apasionan por ir al fondo de la noticia sin pensar en nada más que contar la historia completa; no a los que se han dedicado por años a adular políticos para dejar de contar las historias completas, poniéndole costo a su silencio.

Admiro a los que trabajan en los departamentos de comunicación social porque esa es la manera de realizarse como profesionales; no a los que trabajan en los departamentos de comunicación social como recompensa por sus favores.

Admiro a los reporteros de la fuente deportiva porque trabajan cuando los demás descansan; no a los que, por ignorancia, juzgan y demeritan a quienes trabajan la fuente deportiva.

Admiro a los que en este día ejercerán el periodismo después de partirse para poder reportear, escribir y también recoger hijos en la escuela, atenderles y ayudarles con la tarea, enalteciendo así su profesión; no a los distraídos que se pararán frente a los micrófonos a envolverse en la bandera de “mártires del oficio” denunciando “los grandes riesgos” de ejercer la profesión, cuando lo único que redactan en el año es ese discurso tramposo que repiten cada enero o cada junio.

Admiro a los primeros y los felicito en este día; a los segundos, no.

mdominguez@elvigia.net

md_niebla@hotmail.com