Aldo, un bebe rescatado de los golpes y maltrato en Ensenada

ENSENADA, Mexico.- Se llama Aldo y aunque tiene cinco meses de edad, ya padece el síndrome del niño maltratado, con rozaduras graves por descuido, resequedad casi crónica, arañazos y una lesión en la cabeza al parecer por un golpe que le dejó una leve deformidad en el cráneo.
El viernes fue rescatado por los agentes de la policía municipal de la Unidad de Violencia Intrafamiliar, quienes fueron llamados por el DIF Estatal, luego que notaron en una verificación de rutina que el pequeño presentaba signos evidentes de omisión de cuidado.
El caso de Aldo, un hermoso bebé pese a los descuidos, es uno de los muchos que se presentan en Ensenada donde el fenómeno ha crecido, 30% de acuerdo a datos oficiales.
Aldo, tiene un hermanito de cinco años de edad, quien también será separado de su mamá y de su padrastro, porque también es víctima del descuido.
El psicólogo Tomás Arellano, oficial de la Unidad de Violencia Intrafamiliar, explica que sólo en el 2011 la cifra de niños que fueron rescatados de sus familias por su propia seguridad fue de 104, equivalente a 1 niño cada tercer día; en el 2010 fueron 74… es un aumento del 30%.
Maltrato, abandono, negligencia en los cuidados y abuso sexual por parte de los familiares son los delitos que se cometen en contra de los niños, desde que son recién nacidos y a lo largo de su crecimiento.
En el caso de Aldo, su mayor problema es la negligencia para atenderlo por parte de su madre a quien ya le habían llamado la atención precisamente por estas omisiones
El viernes cuando le fue recogido, el pequeño que no pesa más de siete kilos, pese al malestar no lloraba, pero se intentaba rascar las piernitas y los brazos.
Fue trasladado por dos mujeres policías con el médico de guardia para certificarlo y en la revisión eran notorias las distintas marcas que tenía por las erupciones en la piel, por las rozaduras del pañal, en la comisura de la boca y en la barbilla además de algunas zonas de los brazos y las piernas donde tenía mucha resequedad.
Mientras lo revisaban unos pocos gestos y ruidos fueron suficientes para que empezar a reír y a jugar con los adultos, el bebé pese al descuido que enfrenta esta sano, es curioso y sociable pero no tiene atención.
En el transcurso de la tarde tras la revisión fue llevado al albergue temporal, con su hermanito, donde serán atendidos, revisarán que coman y estarán bajo supervisión, en tanto el personal del DIF (abogados y psicólogos) determinan si en su familia hay algún adulto apto para que los pueda atender, educar y sobre todo, querer. AGP/Elizabeth Vargas de www.ensenada.net



