Marco Deportivo :: No somos nada

Alguna vez un prócer del periodismo, de esos que todo lo saben, comentó a modo de sorna: ¿a poco existe la sección deportiva de El Vigía? El fino caballero, de andar elegante y prosa excelsa, sabía que su mensaje, envenenado e insidioso –aunque respetable–, llegaría a los oídos que tenía que llegar. Los destinatarios del envío, mordaz y belicoso, sonreímos ante la ocurrencia y le restamos importancia a la expresión de tan culto caballero, cuyo lenguaje cotidiano bien lo podría perfilar como integrante de la Real Academia de la Lengua. Los cuatro integrantes de la sección deportiva de El Vigía tratamos de olvidar el juicio lapidario de nuestro detractor y trabajamos sin concesiones, con empeño, al tope de nuestra capacidad. Sin embargo, el recado de ese sabio hombre de letras, compendio humano de conocimientos y buenos modales, fue una lápida que los cuatro sujetos menospreciados llevamos a cuestas, aun cuando tratábamos de ignorarlo. Pasaron algunos meses y aquella pregunta de efectos devastadores volvió del modo menos esperado. Fue un sábado de febrero. El encabezado de una nota publicada por El Mexicano, “Gran Diario de la Vida Regional”, citaba: “Reestructuran el Círculo de Cronistas Deportivos”. “Nombraron directiva”, agregaba el balazo. Reunidos en la oficina, los cuatro integrantes de la sección deportiva de El Vigía devoramos la nota donde se informaba la conformación del órgano en el que se encuentran reunidas las más reconocidas plumas del medio, las lentes más prestigiosas de la ciudad, las voces más influyentes de la comunidad deportiva, las empresas más reputadas en materia de información deportiva. Los nombres de los comunicadores se deslizaban como cascada, párrafo tras párrafo, hasta llegar a la mesa directiva: Alfonso Pringle (muy solemne en la foto que ilustraba la nota, vestido de saco negro tipo gabardina y camisa en tono rosado), Armando Castañeda y Alfonso Garzón, reporteros de El Mexicano, electos presidente, tesorero y vocal, respectivamente. Como secretario Juan Estrada, responsable de la revista “Ensenada Beisbol”. Y como otro de los vocales, Paulino Acevedo de la revista “Maneadero Deportivo”. Entre los asistentes, según refería el texto, estuvieron el locutor Eduardo Zúñiga, el anunciador Manuel del Cid, el cronista José “Pepe” Ramírez y Andy Hernández del portal “Ensenada Deportes”. Luego encontramos los nombres de Manuel Segura, Matías Santos Martínez y su hijo Ricardo, ausentes pero también invitados a la reunión. Todos, prácticamente todos citados para unir esfuerzos. Pero de nosotros, nada. Los cuatro, Ángel, Gabriel, Alejandro y quien esto escribe, releímos con la esperanza de que la ansiedad nos hubiera hecho saltar algún párrafo. Al final, no tuvimos otra opción que aceptarlo: ninguno de los cuatro fue considerado para formar parte de tan desinteresada iniciativa junto a tan desinteresada mesa directiva. Y no sólo eso, tampoco citaron al profe Marín ni a Ribeiro y ni siquiera al “Bol-Adicto”, columnistas de El Vigía. Desde ese sábado, preferimos no tocar el tema. Hablamos de otras cosas antes de admitir que aquel refinado caballero tenía razón y que nuestros temores se han hecho realidad: no existimos.
Esta sección es un espejismo.
mdominguez@elvigia.net
mdniebla@gmail.com



