APUNTES PERDIDOS

Por Marco Antonio Domínguez Niebla
Damián, el 5 conversador
Jamás escapa a la prensa. Tampoco es de los que se esconde tras el celular para pasar de largo sobre la zona mixta, ese pasillo por el que desfilan los futbolistas después de un partido mientras son esperados por el montón de cámaras y micrófonos.
Damián Musto aborda el tema que se le cuestione, por más complejo que éste sea, o por peores que sean los momentos.
Un ejemplo: el positivo que derribó su fichaje con River Plate en enero, producto de una prueba antidoping hecha el 20 de junio de 2017, cuando militaba en Rosario Central, pero dado a conocer siete meses después, la última semana de ese mismo año, cuando ya concluía su primera temporada en la frontera mexicana, con los Xolos de Tijuana.
-¿Cómo va tu asunto?
-Espero noticias a fin de mes. He presentado mi descargo esta semana con todas las pruebas y todas las cosas que hemos recolectado. Dejo todo en manos de mis abogados y mis representantes, tranquilo y concentrado en Xolos.
Y es que lo hecho en el terreno de juego por el 5 del conjunto que ahora dirige su compatriota Diego Cocca ha sido tan eficiente que lo extra-cancha parece asunto lejano, desvanecido al paso de los días.
“Me he sentido súper apoyado por todo el entorno del club. Todos se han portado de maravilla, sin excepción: la dirigencia, los compañeros, el cuerpo técnico. Y por sobre todo, tengo una mujer que es el pilar de mi vida. Así que he disfrutado cada momento en la cancha sin pensar si venía o vendrá alguna sanción provisoria”.
Tan cómodo se le ve conversando fuera de la cancha como robando pelotas dentro. Y lo hace con la confianza necesaria para anticipar, ese miércoles por la noche, lo que estaba por venir tres días después en Monterrey.
“Qué mejor oportunidad que ganar fuera de casa por primera vez (en la temporada), para poder jugar la semifinal. Sé que con este equipo estamos para derrotar a cualquiera. Me siento fuerte, con compañeros que pueden desequilibrar en cualquier momento, así que vamos a jugarnos el alma, la vida…”.
La plática fluye rumbo al sur. Argentina y su manera de vivir el futbol, tan distinta a lo que sucede en México, es el siguiente tema. Y lo relata con la solvencia de quien ha jugado dos finales de Copa Argentina, además de librar la fase de grupos en una Copa Libertadores, “esa competición hermosa que se vive con toda la pasión y que se disfruta muchísimo”.
Tampoco maquilla su deseo, “ese que siempre está”, de volver a su país. “Sí, se extraña”. Pero hay un contrato vigente. Y de por medio, un compromiso más allá del meramente profesional.
“Soy un agradecido, Xolos me ha dado su apoyo y desde un principio me buscó para traerme a una liga diferente en la que me costó la adaptación pero a la que ya me siento insertado”.
La mirada a su país alcanza al técnico que mayor influencia ha ejercido sobre él: Eduardo Coudet, con quien figuró en Central. El Chacho también lo trajo a México. Y desde Avellaneda buscaría un nuevo reencuentro.
“Hablo seguido con él, hizo mucha fuerza para traerme a Tijuana y me pone feliz que le esté yendo bien en Racing, donde ha podido imponer su sello que acá tanto le costó. A la distancia, pero seguimos en contacto”.
Es tarde. Ya no hay más micrófonos o grabadoras cerca. Las cámaras se han apagado. Y los colegas hace rato se han marchado a redactar y a editar, o a hacer sus reportes a cuadro de lo acontecido sobre la grama sintética del Caliente.
Sin embargo, el mediocampista de contención de los locales Xolos es generoso en el mano a mano: abunda, explica y detalla frente al intercambio de preguntas por respuestas. Un futbolista de otra especie frente a tanto repetidor de frases hechas. Suficiente.
*El autor es colaborador de AGP Deportes.




