Declaran culpables a tres hombres por asesinato de surfistas extranjeros en Ensenada

Ensenada, Baja California.- Después de un mes de juicio oral, un juez declaró culpables a tres hombres por el asesinato de los hermanos australianos Jake y Callum Robinson y del estadounidense Jack Carter Rhoad, ocurrido en abril de 2024 durante un viaje de campamento y surf al sur de Ensenada.
Jesús Gerardo, alias “El Kekas”; Irineo Francisco y Ángel Jesús fueron encontrados penalmente responsables de homicidio calificado con premeditación, alevosía y ventaja, además de robo calificado y robo de vehículo con violencia.
Durante el proceso, la Fiscalía presentó testimonios y pruebas periciales que permitieron reconstruir cómo los jóvenes fueron sorprendidos mientras acampaban, fueron despojados de sus pertenencias y asesinados con armas de fuego.
Entre los testimonios principales destacó el de Ary Gisell, expareja de “El Kekas”, quien declaró que uno de los jóvenes suplicó por su vida y que el acusado posteriormente se burló de las víctimas.
También fue determinante la declaración de Ramón, ex hijastro del principal acusado, quien acompañó a los responsables hasta la zona donde ocurrieron los crímenes y aportó información sobre los hechos.
Los padres de los hermanos Robinson, Debra y Martin, viajaron desde Australia para presenciar el juicio en Ensenada, mientras que los familiares de Carter Rhoad y su viuda, Natalie Weirtz, participaron mediante videoconferencia.
Durante las audiencias, las familias escucharon los detalles de los asesinatos y observaron las pruebas presentadas por la Fiscalía, al conocerse el fallo condenatorio, Debra Robinson rompió en llanto.
“Nos arrebataron a nuestros hijos de nuestras vidas para siempre, arrebataron la vida a tres jóvenes bondadosos”, expresaron los padres australianos ante el tribunal.
La Fiscalía solicitó penas de hasta 210 años de prisión para cada acusado, sin embargo, las condenas definitivas serán establecidas en una audiencia posterior.
En el caso de “El Kekas”, el juez determinó que no se acreditó el delito de desaparición cometida por particulares, debido a que las víctimas fueron asesinadas antes de que sus cuerpos fueran ocultados.
El fallo representó un avance para las familias, que durante más de dos años han exigido justicia por el asesinato de los tres jóvenes.
“Ninguna sentencia puede devolverlos”, expresaron los Robinson, quienes insistieron en que los responsables reciban el máximo castigo permitido por la ley.




