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El atleta del siglo en Morelos explica cómo llegó a la dirección del deporte de Ensenada





Ensenada, Baja California.- Arturo Hernández Navarro nació en Cuernavaca, Morelos, y bien puede decirse que es profeta en su tierra, ya que al inicio de la década pasada fue designado deportista del siglo en ese estado por su trayectoria como seleccionado nacional de voleibol.

Pero salió muy joven de su ciudad natal, primero para concentrarse con los representativos nacionales de esa disciplina en la Ciudad de México y posteriormente para estudiar la Licenciatura en Organización Deportiva en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Y a Baja California, su “estado adoptivo”, llegó contratado como administrador del Casino de Mexicali al finalizar sus estudios universitarios.

Ahí conoció a su actual esposa, Norma, además de que el trabajo hecho en ese lugar lo proyectó a Ensenada, ciudad donde dirigió el ya desaparecido Club Marbella y luego la empresa de juegos infantiles Épocas.

Después de esas experiencias como colaborador de la familia Rudametkin en ambos empleos, decidió reanudar su trayectoria dentro del área para la que estudió. Y se incorporó a ejercer como maestro de educación física.

Sin embargo, el paso por el sector empresarial fue lo que marcaría su ruta hacia la dirección del Instituto Municipal del Deporte y Recreación de Ensenada (Inmudere) más de dos décadas después, cargo que ocupa desde el 1 de diciembre de 2016.

“Conozco a Marco Novelo (tenista y actual alcalde de Ensenada) desde que llegué a principios de los noventa invitado por Alejandro Rudametkin. Trabajaba en el Casino de Mexicali como coordinador de deporte y me trajo al Club Marbella. Me gustó el club, cuando llegué me encantó, renuncié a mi trabajo en Mexicali y al día siguiente ya estaba aquí en Ensenada”, relató.

En ese sentido, agregó: “Ahí hicimos eventos de tenis y conocí a la familia Novelo, vieron mi trabajo y eso fue importante para presentar mi proyecto (como aspirante a dirigir Inmudere) y colaborar junto a mi esposa en la campaña (de Marco Novelo)”.

“Uno, por su perfil profesional, quiere llegar a los planos de este tipo y ahora tengo la experiencia necesaria después de las áreas que he dominado: la administración y el deporte. Estoy acostumbrado a trabajar, soy de tiempo completo, sin un horario fijo”, afirmó.

Como gerente de Épocas laboró 15 años y regresó a la docencia como responsable del área de educación física en las secundarias 2013 y 112; “también he colaborado en asuntos sindicales dentro del SNTE”.

Responsabilidad

El director de Inmudere calificó su designación como “una gran responsabilidad para responder a la invitación del presidente municipal, tratando de hacer las cosas con transparencia y humildad”.

“Estoy tranquilo porque hay un gran grupo de colaboradores, a quienes hay que sacarles lo mejor. Hay desafíos como mantener en buen estado las instalaciones. Es poco tiempo pero buscaremos la manera de generar un cambio en esta área”, apuntó.

Como prioridad, insistió, “esta administración se dedicará a trabajar con respeto hacia la comunidad, habrá transparencia y rendición de cuentas para mantener, sobre todo, las más de 100 unidades deportivas que hay en el municipio”.

En cuanto al manejo de la nómina, aseguró que “no habrá cacería de brujas y con la gente que hay habrá que sacar el trabajo llevando el deporte a la mayor cantidad de espacios en el municipio”.

Un matrimonio, entre sus principales colaboradores

Arturo Rodríguez y su esposa Sofía López son los dos colaboradores que Arturo Hernández antepone a la hora de mencionar a su círculo más cercano.

“Arturo es compañero de educación física, un gran amigo conocedor del deporte y toda la estructura que hay en Ensenada sobre este tema”, argumentó.

“En el área técnica también está Sofía (López), a quien conozco muy bien y tiene toda mi confianza”, mientras que en materia de infraestructura quedó como responsable Berenice González.

“También en el área contable hubo cambios con una persona muy responsable, ideal para entregar las cuentas claras que pedimos”, añadió.

“Ese es mi equipo. No estoy trayendo más gente. Y por el momento seguimos en la evaluación de puestos de acuerdo al trabajo que cada quien realice”, puntualizó.

Relación con INDE

Arturo Hernández coincidió durante su etapa universitaria con Saúl Castro, director del Instituto del Deporte de Baja California (INDE), por lo que confió en “una relación cercana y de respeto” entre el estado y el municipio.

“Somos compañeros de generación en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ambos vivimos en el internado de Tigres y desde entonces nos conocemos. Ya nos reunimos en Tijuana con él para que nos informara los lineamientos de su trabajo y cómo nos coordinaremos”, detalló.

Sostuvo que Inmudere “estará palmo a palmo con Saúl, un hombre de gran experiencia cuyo trabajo está a la vista. Ver cómo Saúl tiene su instituto causa envidia de la buena y a eso aspiramos, a formar una estructura sólida”.

Familia bajacaliforniana; raíces en Morelos

Aun cuando fue reconocido como el atleta del siglo en Morelos, Arturo Hernández ha establecido su residencia entre Mexicali y Ensenada; “así que puede decirse que soy bajacaliforniano por elección”, dijo el ex voleibolista nacido el 10 de abril 1956

“A finales de 1999 se designó al mejor atleta del siglo y me pidieron mi trayectoria, mi curriculum, lo mandé y meses más tarde me avisaron que fui distinguido como ganador y que un gimnasio lleva mi nombre”, explicó.

En lo personal, “me asenté aquí y Baja California es mi segunda casa. Soy hijo adoptivo de este estado donde me casé y nacieron mis hijas: la mayor en Mexicali y la menor en Ensenada”.

Integrante de la generación dorada

Por 17 años Arturo Hernández fue seleccionado nacional, primero en su etapa infantil y juvenil. “Me fui de Cuernavaca para concentrarme en el Comité Olímpico Mexicano desde muy chico hasta llegar a selección mayor entre los 13 y 14 años”.

En su primer campeonato mundial juvenil colaboró para que México fuera cuarto lugar, “solo detrás de potencias como Rusia, China y Brasil”.

“Para llegar a ese mundial tuvimos que eliminarnos y quedar primeros en Norceca sobre Cuba y Estados Unidos. Esa fue mi primera experiencia. Posteriormente participé en los Mundiales de México en 1974, Italia en 1978 y Argentina en 1982, así como en Universiadas con la base de Tigres”, precisó.

Además, representó a México en tres Juegos Panamericanos con un bronce cuando la selección fungió como local; “era la etapa dorada del voleibol mexicano y pertenezco a esa camada de grandes voleibolistas”.

“El voleibol me ha dado mucho”, dijo el actual director de Inmudere.

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