LA COLUMNA
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Por Marco Antonio Domínguez Niebla
Ciudado con los baches… no pises el pasto
Uno de los periódicos publica en primera plana la foto de los tres funcionarios asustados. No se me ocurre otro adjetivo. Asustados. Y podría agregar, inseguros, obligados a declarar frente a los medios de comunicación en respuesta al chiste del mal gusto en el que han convertido a Ensenada debido a su ineficiencia. El 70 por ciento del pavimento de la ciudad dañado, admiten, como si la problemática fuera cosa de porcentajes. Luego, leyendo la nota, uno entiende por qué la ciudad está cómo está en manos de esa gente que presupuesta cantidades con las que el asunto quedaría solucionado y hasta pone plazo de seis meses para responder a las exigencias de los automovilistas que corren una suerte de pilotos de off road pasen por donde pasen para evitar daños en sus vehículos. Podría pensarse que las denuncias a través de las redes sociales fueron el detonante que obligó a ese trío de asalariados del gobierno municipal a explicar el motivo por el que las calles de la ciudad se encuentran en calidad de zona de desastre. Pero no. Sería pedir demasiado. Ya más avanzada la información aparece el peine, el verdadero motivo por el que esos tres señores no tuvieron otra alternativa que convocar a rueda de prensa. Nada de qué sorprenderse. La comparecencia de los titubeantes funcionarios municipales se da en respuesta a una denuncia de diputados y regidores de otro partido político sobre el tema de moda: los baches. Y además los encargados de cobrar cada catorcena en la nómina del ayuntamiento acusan a la Cespe (Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada), paraestatal también administrada por otro partido político, de ser copartícipe de la responsabilidad. Tomaduras de pelo. Insultos a la inteligencia. Por cierto, el presidente municipal no estuvo presente en el acto. Y es que era lunes. Y los Xolos recién llegaban de gira. Fueron a Monterrey y quién sabe si también en esta ocasión el señor alcalde habrá acudido a apoyar al equipo de sus amores como lo ha venido haciendo últimamente cuando sale de visita. Ahora no me queda más que esperar a que regidores o diputados de la oposición acusen todo lo que sucede en las unidades deportivas de Ensenada como el Sullivan, ahí donde empastan los campos deportivos para luego impedir que los usuarios pongan un pie dentro. A ver si así llega la orden que rompa el silencio instalado desde hace ya más de dos años en el instituto del deporte. La fórmula funciona. Los reporteros de la fuente deportiva lo agradeceríamos.




