“Leyenda” presente

Tijuana, Baja California.- Muy delgado, incluso más que la última vez que pisó la misma plaza; hasta más pequeño parece a primera vista.
El pelo en tono más claro, bien peinado.
Su perfil, achatado, explica por sí mismo las más de cien peleas que sostuvo durante sus años de gloria.
Camiseta tipo polo en color vino, pantalón de mezclilla azul cielo, zapatos deportivos oscuros y un gran crucifijo de oro colgado del cuello.
Cuando toma el micrófono parece tenso; la mirada ausente, como nostálgica, cambia al ver a algún viejo amigo que se acerca a saludarlo: abrazo, broma, palmada y adiós.
¡Cuatro, tres, dos!… ¡aire!
Tiempo de iniciar el enlace Tijuana-Ciudad de México.
Ya familiarizado con la cámara analiza la pelea, mira con admiración el abdomen de la campeona y elogia su buen estado físico.
Termina la transmisión, entrega el micrófono a un técnico y accede amable a las fotos que le solicitan los aficionados, pero no concede entrevista.
Entonces “La Leyenda” sale entre el montón de gente reunida en la ceremonia de pesaje para la pelea de campeonato del mundo entre dos mujeres.
Y Julio César se va, al parecer tranquilo, preparado para la crónica de este sábado.




