Marco Deportivo :: Normativamente amordazados

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El beisbolista jugó todo el estatal. Fue uno de los mejores jugadores de la selección que ganó el título. Se trata de uno de los campeones. El beisbolista revisa la selección que presentó la asociación estatal para la disputa del campeonato nacional. Su nombre no aparece. El beisbolista está molesto. Entiende que pudo haber quien le ganara el puesto por su mejor desempeño durante el estatal. Lo que no entiende es que los dos jugadores convocados en su posición ni siquiera hayan participado en el campeonato estatal.

El manager dirigió cada una de las jornadas del estatal. Su selección avanzó hasta ganar la final en siete juegos. Se trata del manager campeón. Su nombre está incluido en la lista que presenta la asociación estatal, pero no como manager, sino como coach. El manager está molesto. Entiende que no necesariamente por ganar el estatal tendría seguro su lugar como titular de la selección. Lo que no entiende es que el manejador elegido ni siquiera haya dirigido durante el campeonato estatal.

Varios patrocinadores fueron invitados para integrarse al cuerpo técnico de la selección de Baja California después de participar en el campeonato estatal. Se trata de los patrocinadores de las selecciones finalistas. Primero sus nombres aparecieron en la lista de la selección estatal, pero luego desaparecieron. Los patrocinadores están molestos. Entienden que desde su posición pueden apoyar económicamente a los jugadores que ellos aportan a la selección. Lo que no entienden es que los lugares en la convocatoria se negocien de acuerdo a lo que ellos como patrocinadores inviertan en la caja registradora de la asociación estatal.

Todos quieren hablar, todos quieren denunciar, pero están atados, controlados. Saben que si hablan, caería sobre ellos todo el peso de la “normatividad”. Denunciar significaría ser un disidente, un hombre fuera de la “legalidad”, de la “oficialidad”.

Al final, todos callan, o hablan pero “off the record”, “acá entre nos”, “nomás no digas que yo te dije”, “no quiero broncas, sanciones, represalias”, “ya sabes cómo es el Freddy”.

Mientras tanto, el presidente de la asociación estatal continúa trabajando a su modo, a su estilo, con el aval del Instituto del Deporte de Baja California, su patrocinador oficial, para que todo salga perfecto, sin espacio a la improvisación.

Y es que ya sólo faltan dos días para la gran fiesta que “dignificará” el beisbol de Baja California, un verdadero campeonato nacional dentro del “honorable” y “democrático” sistema del deporte federado de México.

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