Más horas en la escuela no garantizan un mejor aprendizaje

Ensenada, Baja California.— Ampliar la jornada escolar no garantiza que los estudiantes aprendan más, la diferencia está en cómo se aprovecha el tiempo dentro del salón, en la preparación de los maestros y en los métodos de enseñanza, señaló Karla Díaz López, profesora de CETYS Universidad en Ensenada.
La académica explicó que el debate sobre extender los horarios suele concentrarse en cuántas horas permanecen los alumnos en la escuela, cuando también debería revisar cuánto de ese tiempo se dedica realmente a enseñar y cuánto se consume en actividades administrativas, control del grupo y cambios entre tareas.
En México, indicó, los turnos regulares suelen abarcar entre cuatro horas y media y cinco horas diarias, una duración que frecuentemente se compara con las jornadas más extensas de otros países, aunque esa diferencia no basta para explicar los resultados educativos.
“La cantidad de tiempo, por sí sola, no explica el aprendizaje”, sostuvo.
Díaz López señaló que los países asiáticos con alto desempeño combinan jornadas amplias con otros factores, como el acompañamiento familiar y las tutorías fuera de la escuela, por lo que atribuir sus resultados únicamente al horario deja fuera una parte importante del contexto.
En contraste, mencionó que países como Finlandia y Estonia muestran que una jornada más corta puede ofrecer buenos resultados cuando existe formación docente, autonomía escolar y un aprovechamiento efectivo del aula.
Para la especialista, antes de agregar horas al calendario es necesario revisar qué ocurre durante las clases y detectar cuánto tiempo se pierde en actividades que reducen la enseñanza, además de acompañar cualquier ampliación con mejoras en las prácticas educativas.
El reto, planteó, comienza por aprovechar mejor el horario disponible, pues mantener a los estudiantes más tiempo en la escuela sirve de poco si se repiten las mismas deficiencias.





