Más que «el hijo del dueño»; Israel, portero y capitán de Tiburones Blancos
Israel Cortez, portero de los Tiburones Blancos


Ensenada, Baja California.- Hace dos años pudo probarse con los Diablos, franquicia propiedad de su padre Héctor Cortez. Pero entonces prefirió acudir a la visoría de los Pescadores, el otro equipo ensenadense que en 2013 iniciaría su incursión en el torneo de la Tercera División Profesional.
Un año más tarde fue inevitable eludir el lazo filial. Héctor Cortez y su socio en Diablos, Víctor Hugo Román, se asociaron con los propietarios de los Pescadores para fusionarse en los Tiburones Blancos de Ensenada.
Y uno de los porteros de ese conjunto fue Israel Cortez, confinado, sin embargo, a la suplencia toda la temporada 2014-2015 ante la solidez de las actuaciones a cargo del guardameta sonorense Ernesto «Toncha» Mendoza.
Ahora, el hijo de uno de los propietarios del conjunto que marcha como líder del Grupo XIII en la Tercera División ha logrado afianzarse en la titularidad y ya porta el gafete de capitán.
«Hay gente que comenta que juego por ser hijo del dueño, pero ni me va ni me viene. Yo sé que estoy aquí por lo que tengo», apuntó.
Debido al parentesco, explicó, «el primer año (que hubo Tercera División en Ensenada) preferí ir a Pescadores (en vez de los Diablos) para demostrar que podía jugar.
«Ese torneo cambiamos mucho de técnico, pero me gané la confianza de cada uno de ellos; tenía que ir a la banca algunos juegos para que pudiera alinear otro portero que cumplía con el límite de jugadores menores en el campo», recordó.
Y ya jugando para los Tiburones Blancos, en el ciclo 2014-2015, tuvo que pasar la temporada entera en el banco de suplentes. «La gente se dio cuenta que no importa que sea el hijo del dueño. El técnico (Omar Briseño) trajo a su gente y la verdad no le eché tantas ganas porque no me veía jugando.
«´Toncha´ lo hizo muy bien, pero perdí motivación y mi mentalidad fue muy mala desde que supe que sería el segundo portero», reconoció.
Sin embargo, con el reacomodo en el área técnica del equipo, con el arribo como entrenador del antes director deportivo Joel Esquivias, el guardameta ha recuperado la titularidad y apenas ha recibido un gol en tres partidos disputados del actual certamen.
«Al profe Esquivias ya lo había tenido en Pescadores y me está dando la confianza de darme el gafete. Eso me ha hecho madurar y cambiar mi forma de pensar», refirió.

Regreso
Antes de iniciar la temporada 2015-2016 con los Tiburones Blancos, Israel Cortez viajó para incorporarse a los Tecuanes de Tepalcingo, una nueva franquicia de la Tercera División afincada en Morelos, por solicitud del entrenador Carlos Ramón Figueroa, quien dirigió en Ensenada a los Diablos.
«Me regresé porque no tuve apoyo de casa-club y luego mi papá me pidió que viniera apoyarlo a Tiburones», comentó.
En ese sentido, agregó: «Este es mi último año en Tercera División y quiero ser un ejemplo para mis compañeros como un jugador que busca sobresalir con humildad siempre. El próximo torneo espero irme a una Sub 20 o un equipo de Segunda División».
En torno a la juventud de la mayoría del plantel, admitió que «la diferencia (con el plantel del año pasado) es que antes había más experiencia».
«Pero este equipo, a pesar de que hay muchos jugadores nuevos, ha entregado esfuerzo para sacar los resultados. Hemos hecho las cosas bien y aprovechamos las oportunidades», dijo.
Los Tiburones Blancos recibirán el domingo a las 14:00 horas en Ciudad Deportiva a los Guerreros de Ciudad Obregón, en busca de su cuarta victoria consecutiva en el torneo de la Tercera División.




