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Tijuana, Baja California.- El campo Salvador Sierra Vera de Tijuana es ejemplo de que las superficies de pasto natural pueden instalarse y perdurar en los campos deportivos de Baja California, siempre y cuando se les dé el mantenimiento debido.

En octubre de 2011, la Liga Municipal de Tijuana estrenó la grama que hasta el día de hoy se conserva en perfecto estado.

“Nada más se trata de conservarlo con agua, podándolo cada cuatro o seis días y aplicándole un fertilizante cada mes y medio con una inversión de 300 a 400 pesos, y así hemos podido programar nuestros diez juegos por semana”, indicó Ramón “Colorada” Sánchez.

En octubre de 2011 se instaló el pasto natural en el campo Salvador Sierra Vera de Tijuana

El presidente de la Liga Municipal de Beisbol de Tijuana explicó: “en cuanto terminan los juegos entramos con el carrito a darle el mantenimiento al campo, gracias a la garantía de un año que nos da la empresa que instaló el pasto y nuestro propio personal”.

En cuanto terminan las jornadas, personal de la Liga Municipal da mantenimiento a la superficie natural

Con experiencias como la del deportivo Antonio Palacios de Ensenada, cuya superficie sintética ha presentado problemas desde que fue instalada, el directivo del organismo tijuanense consideró que “no hay nada mejor que el pasto natural”.

“Es más peligroso el pasto sintético, porque necesita más cuidado, si no queda como el Antonio Palacios”, refirió.

En próximos días, adelantó, “están por entregarnos los campos Horacio Nieves y Directivos, que también tendrán pasto natural y sistema de riego por reloj”.

Para la instalación de esas superficies ha sido determinante la Asociación Estatal de Beisbol, organismo que ha anunciado la colocación de pasto natural en campos de beisbol de Ensenada luego de una evaluación para determinar prioridades.