Sin JCC, Burgos va por medalla en Río y luego un campeonato mundial
Alejandro Burgos, campeón nacional


Ensenada, Baja California.- José Alejandro «Gusano» Burgos Ferrer sabe que en estos momentos podría estar en Veracruz como representante de México en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Pero, en el mejor momento de su carrera deportiva, con más de 130 peleas amateurs y como ganador del nacional de primera fuerza en la categoría 49 kilogramos, un trámite burocrático lo marginó del proceso.
«Sí me siento mal porque ya me habían dicho que estaba mejor preparado que cualquiera, sólo que no metieron mis papeles a tiempo», lamentó momentos después de ser reconocido por el Sindicato de Burócratas de Ensenada debido a sus éxitos recientes.

El boxeador ensenadense, sin embargo, confió en que el cambio generado dentro de su carrera, al pasar del Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR) hacia el Comité Olímpico Mexicano (COM), potenciará sus posibilidades de ser seleccionado.
«Estuve tres años en el CNAR y no pasé de Olimpiadas Nacionales con un entrenador cubano que tuve ahí. En cambio ahora, con Francisco Bonilla en el COM, estoy seguro de que no tendré problema en disputar los procesos a Juegos Panamericanos y Juegos Olímpicos», indicó.
El boxeador formado por Hugo Díaz en Ensenada, admitió «la tristeza que se siente por no estar en Veracruz, porque había posibilidades de dar un gran resultado para México».
«Mi entrenador Bonilla lo intentó, pero ya fue imposible entrar a selección mexicana con menos de un mes para el inicio de los centroamericanos», apuntó el también tri campeón de Olimpiada Nacional.
Liga Mundial
Alejandro Burgos perdió la oportunidad de disputar los Juegos Centroamericanos y del Caribe, pero es optimista sobre su futuro como integrante de la Liga Mundial de Boxeo, un circuito que «se realiza en muchas partes del mundo».
«Ahí hay que ganar todas las peleas para hacer los puntos necesarios que me permitan llegar a Juegos Olímpicos», precisó. «Ahora es cuestión de esperar el año y medio que falta para Río, pero sé que puedo lograrlo».
Y consideró que la experiencia de 2014, año en el que dominó el panorama en México con las medallas de oro en las dos competencias más importantes del ciclo y los triunfos previos en competencia internacionales contra seleccionados de países líderes, será decisiva.
«En el nacional de primera fuerza (en Matamoros, Tamaulipas) tuve cuatro peleas y gané la final contra Nuevo León. Como el rival se lo miraba menos fuerte, más chico y llegó con la gráfica de los peleadores más débiles, me confié, pero pude llevar la pelea más tranquilo», apuntó.
En la carrera del único boxeador bajacaliforniano que ganó oro en el campeonato nacional se han registrado triunfos dentro de competencias como Golden Gloves y Guerrero Azteca, en cuya final venció al representante de México en Juegos Centroamericanos y del Caribe, Joselito Velázquez.
Madurez y futuro
Desde que llegó al gimnasio del finado Ramón Marchena, apenas con 12 años de edad, para después mudarse al Cenar en 2011, «El Gusano» ha crecido no sólo en cuanto a talla, sino «sobre todo en lo mucho que he madurado».
«Me fui hace tres años y he estado lejos de mi familia, mis amigos, mi entrenador, así que he vivido momentos muy duros que he superado pensando en mi meta, que son Juegos Olímpicos», señalo.
En ese sentido, puntualizó: «Quiero una medalla en Río y luego quiero pelear profesionalmente en peso gallo y ganar el campeonato del mundo. Llegaré con más 140 peleas amateurs y sé que me irá bien».
No más «Gusano»
Si la llegada de Francisco Bonilla le ha abierto un panorama distinto al peleador de 19 años, la mano de su nuevo entrenador también transformará otros aspectos relacionados con su imagen.
«Me pusieron ´Gusano´ en el gimnasio cuando apenas empezaba porque era hiperactivo, pero Bonilla me insiste en que ya necesito cambiarlo porque necesito un apodo más rudo, que imponga más respeto entre los contrarios», dijo.
Tenaz
Hugo Díaz saborea cada palabra cuando recuerda los inicios de Alejandro Burgos.
«Lo llevó un primo porque era hiperactivo y desde que llegó se notó su entusiasmo, las ganas que tenía. Nunca ponía pretextos para trabajar. Había veces que hasta le decía que ya se fuera a su casa porque se iban a preocupar», relató.
En otras ocasiones, «se iba a pie hasta el gimnasio y un día de lluvia y lo encontramos todo mojado esperando a que abriéramos».
El actual titular del deporte en el Sindicato de Burócratas de Ensenada también destacó las cualidades técnicas detectadas por Ramón Marchena desde que lo vio pelear por primera vez, ya que, dijo, se adapta a cualquier estilo.




