Camila Flores, guardameta de Atlas

Camila Flores, guardameta de Atlas







Ensenada, Baja California.- Cuando le nació el amor por el futbol, Camila Flores León lo tuvo claro: quiso ser guardameta y jugar con la Escuela Atlas Ensenada.

Así lo relatan Jesús y Aída, sus padres, orgullosos después de la actuación que Camila sostuvo en la final de vuelta, perdida por el conjunto rojinegro frente a Tigres.

Camila junto a su familia
Camila junto a su familia

“Empecé desde la categoría infantil menor, ya hace tres años, y seguiré jugando hasta que se pueda”, comentó después del encuentro la única jugadora femenil sobre la cancha.

Sus atajadas la convirtieron, pese a la derrota global de 2-0, en uno de los elementos más valiosos sobre la cancha, lo que significa un logro para la futbolista que le solicitó a sus padres jugar el deporte que le apasionaba cuando apenas tenía siete años de edad.

“Le llamó la atención el futbol, jugó torneos intramuros y después nos pidió que la inscribiéramos en la escuela de Atlas”, platicó Aída, su madre.

Para Jesús Flores, su padre, la portera del equipo 2002 de Atlas tiene el nivel para jugar ante rivales varoniles y adelantó que la familia mantendrá su apoyo hasta que, dentro de dos torneos, tenga que emigrar a alguna liga femenil.