LA COLUMNA

Por Marco Antonio Domínguez Niebla
¡Detengan a los jueces!
–¡Robaron a Corral! –me dijo, alterado, uno de mis contactos en Facebook, poseído en ese momento por la ira.
–¿En serio? –pregunté alarmado–, ¿qué le robaron?, ¿dónde fue el atraco?, ¿en Londres?, ¿está bien?
–Pues sí, en Londres, ¿dónde más? –respondió presuroso y ofendido, como si el supuesto hurto no sólo hubiera agredido al gimnasta sino a todo el país–, ¿no lo viste en la competencia, en la final?
–Sí, la acabo de ver, pero… ¿lo robaron después de competir?, no tiene ni diez minutos que finalizó la final. Son rápidos estos británicos –respondí.
–¡Lo robaron los jueces! –exclamó, aún más ofendido, ante la ironía del interlocutor.
–¿Tú crees?
–Sí, Daniel fue el mejor, nada que ver con los que se llevaron la plata y el bronce, ¡estuvo mucho mejor que el alemán y el francés!, ¿cómo le dan el quinto lugar?, ¡si me apuras estuvo mejor hasta que el chino! –disparó, como un consumado especialista en la materia.
–¿Y viste el grado de dificultad de su rutina? –cuestioné.
–¿El qué…?
–El grado de dificultad.
–Pues no, no vi eso, nada más vi al paisano mucho mejor que los otros, pero como siempre, los jueces a joder al mexicano. De hecho es la primera vez que me siento a ver gimnasia –anticipó con un cierto orgullo de aficionado primerizo y especialista precoz en el tema.
–Lo importante es que llegó a la final –dije, en un intento por zanjar la charla que amenazaba con transformarse en discusión, si se me hubiera ocurrido darle mi versión de los hechos.
–Lástima que por los jueces no tengamos a un ensenadense con medalla olímpico—insistió, indignado.
–Ni hablar, adiós.
Entonces, decidí dar los últimos toques a la nota que informaba el quinto puesto del gimnasta ensenadense durante la final de barras paralelas en los Juegos Olímpicos cuando el sonido del chat advirtió un nuevo mensaje. Seis y treinta del martes.
–Creo que Daniel estuvo mejor que el tercero y el cuarto –decía el pequeño texto, mucho más mesurado que el anterior.
–A mí me pareció justo el resultado –contesté a otro de mis contactos, mientras recibía una nota con la opinión del gimnasta desde el lugar de la competencia.
Hola y adiós. En ese momento retomé la nota de la agencia EFE, procedente de Londres, Inglaterra.
“Las calificaciones de los jueces fueron buenas, el fallo fue mío. No sé si se me escapó la medalla de bronce pero seguro que hubiera estado un poco más arriba”: Daniel Corral.
Reproduje sus opiniones recién salido de la Arena O2 de la capital inglesa y no tuve dudas: “Lo que más me gustó de la actuación de Corral no estuvo sobre las barras paralelas, estuvo frente a los micrófonos”.



