Genaro Andrade, Sarapero y Mayo con raíz ensenadense
Genaro Andrade



Ensenada, Baja California.- Genaro Andrade vuelve de manera permanente a Ensenada.
El receptor de Saraperos de Satillo y Mayos de Navojoa es refuerzo de las Mantarrayas de Muelle Viejo en la final de la Liga Industrial Comercial y compagina su estancia en el puerto donde residió hace algunos años con prácticas diarias en Ciudad Deportiva.
«Voy para el mes de que llegué y aquí me preparo para mi liga de verano, ya que tengo que presentarme el 2 de marzo con Saraperos de Saltillo. Conozco Ensenada porque aquí viví, aquí jugué y aquí estudié, y me gustaría quedarme a residir», indicó el pelotero guaymense.

Con las Mantarrayas, «El Negro» Andrade ha colaborado para colocarse en ventaja de tres juegos por uno en la serie de campeonato frente a los Tomateros de Colonet.
«Estoy desde hace cuatro domingos las final de la Liga IC con Mantarrayas y nos ha ido muy bien, hay un excelente nivel y eso siempre ayuda a llegar bien al campo de entrenamiento», refirió.
Sobre su relación con Ensenada, refirió que, por su relación con familiares que residen en la ciudad, se estableció por cuatro años.
«Cuando viví en Ensenada, era 2006, ya estaba firmado por Saraperos, pero me desesperé y me inscribí en la Escuela de Deportes de la UABC donde estuve tres años y sólo me faltó el último para terminar la carrera», recordó.
En ese momento, «me volvió a invitar Saraperos, era un buen contrato y, como tenía la espinita de volver a jugar beisbol, regresé en 2010».
«Me tocó el bi campeonato, aunque jugué poco. Ya en 2011 me prestaron a Monclova y regresé para tener mis mejores años en 2012 y 2013», detalló.
Un momento clave en su carrera, consideró, fue cuando llegó el llamado de Mayos de Navojoa, equipo con el que consiguió el sub campeonato de la Liga Mexicana del Pacífico a principios de 2014.
«En 2011 se me fueron abriendo las puertas cuando llego a Mayos de Navojoa y a raíz de eso puedo decir que soy un pelotero establecido», consideró.
Genaro Andrade también trabaja bajo las órdenes de Julián Laureán y José Rivas en Ciudad Deportiva, junto a sus primos Daniel y Humberto Castro, así como el beisbolista ensenadense firmado por Toronto, Jorge Flores.
«Somos los únicos tres de la familia que jugamos beisbol profesional, pero toda la familia, desde mi abuelo, han sido beisboleros», apuntó.
En la actualidad, subrayó, «mi primo Dany está cerca de AAA con Atlanta y Humberto ha jugado en Mexicali, Puebla y Veracruz».




