Nuevo reencuentro entre antiguos rivales: «Betillo» y Marchena
Los Betillos junto a Sheke Avilés y Ramón Marchena



Ensenada, Baja California.- Es un ejemplo de las vueltas que da la vida. En este caso, la vida dentro del mundo del boxeo.
Dentro de una semana se cumplirán 31 años de la pelea que el entonces prospecto Mauro «Betillo» Gutiérrez vino a ganar a Ensenada ante la promesa del ámbito local en aquel momento, un joven de 19 años llamado Ramón Marchena.
El 12 de abril de 1984, el peleador mochiteco mejoró su foja a 24-3-2, mientras que la del local registró su segunda derrota a cambio de 18 triunfos.
La revancha llegó nueve años después en Tijuana, un 3 de septiembre de 1993, cuando Ramón Marchena (46-11-2) ganó el campeonato nacional ligero al noquear en el undécimo asalto a «Betillo» Gutiérrez, ya en ese momento con récord de 48-21-5.
Al paso del tiempo, un hijo de Mauro Gutiérrez, conocido como «Betillo III», alcanzó un campeonato mundial, gracias a sus cualidades como peleador de perfil zurdo.
Y en Ensenada, Ezequiel «Sheke» Avilés, boxeador dirigido por Ramón Marchena, necesitaba un sparring rumbo a su pelea por el campeonato mundial juvenil plata del Consejo Mundial de Boxeo contra Abraham «Bombi» Cordero, precisamente de perfil zurdo.
Así que los caminos de los antiguos rivales en la división de los pesos ligero volvieron a encontrarse.
«No tenía pensando venir a Ensenada, pero mi hijo me dijo que quería que lo acompañara; después fue Marchena quien me llamó para que viniera y aquí estamos para ayudar en la preparación de ´Sheke´», comentó «Betillo» Gutiérrez.
De las dos peleas contra Ramón Marchena, relata, no quedó rastro de rivalidad y, por el contrario, se afianzó una relación cordial.
«Hay una amistad desde que peleamos. La primera fue una pelea muy buena para mí porque Marchena era un muy buen boxeador y le había ganado a Pedro Galaviz, que era de mi escuadra. Y aquí puede venir a ganarle. Ya luego, en la revancha, él me ganó», dijo.
Por su parte, Ramón Marchena destacó la convivencia que lo unió con Mauro Gutiérrez y otros boxeadores destacados en una concentración que sostuvieron en San Antonio de las Minas, posterior a su primera pelea.
«Mauro y yo hemos llevado muy buena relación después de la pelea que él me ganó aquí en Ensenada. Compartimos una concentración en un rancho con otros boxeadores trabajando tres meses juntos y nació una gran amistad», agregó.
Por lo anterior, «cuando empezamos a buscar un peleador zurdo que nos ayudara en la preparación de ´Sheke´ inmediatamente acudimos a ´Betillo´ y su hijo, que fue campeón mundial, y es zurdo, habilidoso…».
La intención, apuntó Marchena, es que se queden aquí por un tiempo, porque al parecer está muy adelantada la posibilidad de una pelea de «Betillo» contra Mario Meraz.




