«Soruyito», Rafa, Max y «Towiz», ganadores en «Puños de Acero»
"Soruyito" Ortega ganó por decisión unánime


Ensenada, Baja California.- La pelea presentó dos posturas. La del que quería y no podía, y la del que ni quería ni podía. Al final, Julio César «Soruyito» Ortega se asentó para dominar los últimos rounds, después de que durante los primeros falló la mayor parte de sus embates, y así se impuso por decisión unánime a Juan Carlos «Güerito» Márquez.
El supuesto «verdugo de invictos» y «calador de respeto» no apareció nunca tras ocho asaltos de batalla sobre el cuadrilátero instalado en el terreno de juego del campo deportivo Antonio Palacios. Y el «Soruyito», en base a fuerza y enjundia, pudo sacar adelante una pelea que, de acuerdo a lo prometido por el visitante, ofrecería algo más a la afición.
«Esperaba que el rival se fajara más y no pensé que la pelea se fuera a decisión. Me conectó dos o tres golpes buenos al cuerpo, pero creo que gané bien la pelea», evualuó el «Soruyito» Ortega tras el combate que puso fin a la cartelera «Puños de Acero» de la empresa Hefziba Promotions.

El peleador dirigido por Juan Carlos Virgen, admitió que los primeros rounds supusieron dificultades ante la movilidad de Márquez.
«Mientras creció la pelea, fui tomando confianza arriba del ring. El rival no propuso mucho y por eso batallé. Si hubiera dado intercambio, la pelea habría sido mejor.
«Creo que el cambio se dio cuando mi esquina me regañó y me pidió que golpeara más abajo; a partir de ese momento dominé la pelea», consideró.

Antes, frente a una de las respuestas menos numerosas de la afición en relación a los eventos previos organizados por la promotora de Eduardo Hernández Arroyo, Rafa Guzmán liquidó a Pedro «Pitbull» López, quien decidió ya no salir a disputar el quinto asalto.
«Fui poco a poco presionándolo y lo acabé con golpes abajo, constantes. Me aferré a golpearlo en abajo porque sentí que lo dañé dándole ahí. Esta fue la tercera pelea entre nosotros después de que le gané una y luego empatamos», explicó el «Furioso».

Max Flores, por su parte, tuvo que sobrellevar su pelea ante Mario «Amenaza» Lara hasta ganar por decisión, también en ocho asaltos, luego de sufrir lesiones en ambas manos desde el tercer round.
«Como él se agacha mucho, le pegué en la cabeza y terminé lastimándome las dos manos. En ese momento tuve que cambiar la estrategia porque cada golpe que le daba, me generaba mucho dolor.
«Desde el cuarto round traté de boxearlo inteligentemente y pararme lo menos posible porque me dolían los nudillos; sólo solté las manos cuando llegó a acorralarme en pocos momentos. Nunca me puso en aprietos, ya lo conocía y supe que no me haría daño», apuntó el púgil peso mosca.

En otro de los combates, con su potencia característica, Agustín «Towiz» Camacho controló a un aguerrido Miguel Ángel Esparza hasta dominarlo y despacharlo por nocaut en el tercer capítulo.
«Mi entrenador me exigió más y eso se nota arriba del ring. Es mi segundo nocaut seguido y en esta ocasión supe controlar a mi rival, que salió muy agresivo, fajador, y en el primer round lo estudié, parece que él se cansó y entonces me fui sobre él», opinó.

Entre los locales también ganó Raúl Geraldo, del Club Guzmán, al noquear en el cuarto round a Christian Félix, mientras que Gilberto Rubio despachó en el tercero a Erik Revueltas.
Ricardo «Canguro» Díaz también resultó ganador unánime sobre Alejandro Hernández, y Alex Solorio se impuso a David Mejía.




