#SalónDeLaFama: Proyecto nacido en un café, entre comunicadores


Ensenada, Baja California.- Fue uno de esos proyectos nacidos con un café de por medio. Los protagonistas: comunicadores con una pasión en común, el deporte.
Las reuniones eran encabezadas por Alfredo Marín Méndez, quien, desde finales de los años ochenta, ya insistía entre sus compañeros de tertulia sobre la necesidad de reconocer tanto la historia deportiva de Ensenada como a sus exponentes más destacados, a través de un Salón de la Fama.
“Iba el profe Marín, Luis Castillo, Eduardo Zúñiga, Matías Santos Martínez y poco después de sumaron Ángel Domínguez Niebla y Manuel Segura, entre otros; nos juntábamos a hablar de deporte y de ahí surgió lo que más tarde fue el Círculo de Cronistas de Ensenada, que duró como diez años”, relató Armando Castañeda.
El periodista, reconocido por su trayectoria en la sección deportiva de El Mexicano, recordó que desde esa época, “en un café de la Primera y Ryerson, que ya no existe, hablábamos del Salón de la Fama y la posibilidad de que se ubicara aquí en el Sullivan, por su ubicación y la cantidad de gente que viene diario”.
Y lo cuenta justo en esa unidad, varios años después, el viernes 1 de julio de 2016, cuando se ha hecho entrega de un espacio para la instalación del salón.
También como testigo del acto de entrega y de aquellos esbozos por crear el recinto, Luis Castillo Hernández coincidió con lo compartido por Armando Castañeda.
“Desde entonces traíamos ese sueño, sobre todo el profesor Alfredo Marín, que decía: si en otros lugares con menos historia hay salones de la fama, ¿por qué aquí no?”.
Luis Castillo, como director de comunicación social, al lado de Emeterio Nava, entonces director de Inmudere, colaboró para que en 2004 el alcalde, Jorge Catalán, cediera un espacio para la construcción del salón, ya con más integrantes de los diferentes sectores del deporte, sumados a la iniciativa.
“Hablamos con el doctor Jorge Catalán, quien estuvo de acuerdo y cedió un espacio en el campo uno de Ciudad Deportiva, donde nos movieron porque César Mancillas (alcalde de 2004 a 2007) quiso construir ahí un estadio de futbol”.
A partir de ese momento, las dos siguientes administraciones repitieron el hecho al mover de sede el comodato otorgado al proyecto del Salón de la Fama, hasta que el actual gobierno municipal decidió ceder en convenio una parte del gimnasio de acondicionamiento físico del Sullivan.
“Es un primer gran paso porque ya hay certeza para solicitar patrocinios y poder empezar a trabajar en su conformación”, consideró.
El también periodista destacó lo hecho por el finado Alfredo Marín Méndez como base de que el Salón de la Fama hoy siga vivo y en pie, ya bautizado con su nombre.
“El profe era especialista de box y beisbol, dueño de una memoria prodigiosa, una enciclopedia humana, y tenía una voz maravillosa, era un hombre muy informado.
“Es una gran satisfacción para todos nosotros sus amigos, y sé que dónde esté debe sentirse satisfecho de que esto empiece a concretarse. Él merece que el salón de la fama lleve su nombre. Todos quienes lo conocimos, lo quisimos y lo admiramos…”.




