DIARIO HASTA LA FINAL (Día 14)

Por Marco Antonio Domínguez Niebla
ENTRE LA IMAGINACIÓN Y EL QUEHACER
No te enojes ni te ofendas, tampoco te envalentones: México fue un desastre ante Suecia. Espera, tranquilo, no son difamaciones nacidas de la envidia o el malinchismo de nadie. Bien que lo sabes, fueron tres y pudieron ser más. ¿Para qué te peleas en redes sociales? La primera victoria, recibida por ti y por mí y por todos con tintes épicos por lo merecida y contundente, no se ve igual que hace unos días, ¿no crees? Y entiendes que no se ve igual porque fue contra Alemania, la campeona del mundo Alemania, o la peor Alemania de la historia, según lo quieras ver. Pero prefieres ignorar el dato que hoy ha sido desempolvado y que se remonta al mundial del 38 cuando una selección alemana fue eliminada en primera ronda por última vez, hasta hoy, 80 años más tarde, que la muy humilde Corea del Sur le metió dos y la echó de manera prematura. Y sé que también prefieres recordar que esa misma base de jugadores teutones le metió siete a Brasil en su mundial cuatro años atrás, y en cambio a este Tri ni cosquillas. Por qué ofendes a quienes analizan un partido de futbol si no necesitas ser un experto para descubrir que el técnico colombiano planteó el juego de manera equivocada y jamás contrarrestó los pelotazos de Suecia, esa selección tan básica como efectiva, siempre y cuando tenga enfrente a un rival que no le oponga resistencia. Sin embargo, es más sencillo descalificar los cuestionamientos y pensar que la realidad de Osorio es la del estratega, el ajedrecista que le ganó la partida al alemán campeón del mundo, y no la que lo mostró hoy paralizado en el área técnica de Ekaterimburgo, tan parecido al del 0-7 con Chile y el 1-4 con la Alemania de la Confederaciones. Sincérate, la derrota ha calado de tal modo que es más fácil apuntar a los grandes como España y Portugal y Argentina y Brasil y la misma Alemania que también han tenido problemas en Rusia, en vez de aceptar que las dudas empiezan por desbancar a las certezas a la hora de mirar hacia el cuarto juego. Mejor piensa, mejor pensemos, en que el futbol y la suerte y Corea del Sur y Alemania han puesto en el futuro inmediato una nueva oportunidad de trascender, de hacer historia sin pretextos. Qué tal el lunes contra Neymar y Coutinho y Gabriel Jesús y Fernandinho y Casemiro y Paulinho y Thiago y Marcelo (si se recupera) y compañía. Que ni mandado a hacer para empezar los quehaceres y dejar de imaginar, ¿no?



