OPINIÓN: Organismos autónomos, transparencia y deporte

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Ribeiro








Por Fernando Ribeiro Cham

En aras de la austeridad, narrativa muy vendible y poco llevada a la práctica por algunos que viajan distancias cortas en helicóptero o usan relojes que superan el cuarto de millón de pesos, hace tres semanas desaparecieron siete organismos autónomos, entre ellos el Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información y es que al grito de “mueran los privilegios de los mismos de siempre”, se decidió restringirle al ciudadano como usted o yo, la posibilidad de tener en unos días, acceso a datos de orden público, una lupa al gobierno y su quehacer.

¿Cree que es cosa menor? Opino lo contrario, pues precisamente a través de esta plataforma nacional, me ha sido posible a través de los años obtener información con la que se puede asumir actos que van desde el nepotismo, hasta la corrupción a través de la adquisición directa o la obra pública.

Gracias a los organismos de transparencia, fue posible conocer por ejemplo que en el 2020, en medio de la pandemia y por ende cuando menos actividades deportivas hubo en general, el INDE de David González, le compró a una empresa de nombre Performa Labs S.A. DE C.V., curiosamente constituida poco después del nombramiento del padre del beisbolista, Adrián González, una cantidad desorbitada de “suplementos alimenticios”, sí, gracias al portal de transparencia supimos que el INDE pagó 1 millón 779 mil 491 pesos en proteína, bajo el argumento de que “esa proteína era única en el mercado”, así lo expresó el médico responsable del área de ciencias aplicadas al deporte.

En esa misma administración encontramos un caso digno del análisis, pues el comité de adquisiciones del instituto, aprobó una compra sin licitación por concepto de uniformes para los representativos de los juegos deportivos nacionales, con el argumento de que el evento se había adelantado y había que exentar el proceso para conocer las propuestas de distintos proveedores. Digo que fue un caso para Ripley, pues el documento en el que la CONADE notificó al INDE el cambio de fecha, fue recibido en la dependencia, después de que el comité de adquisiciones sesionará. 

Otro caso que permitió conocer la plataforma de transparencia, fue la compra de millones de pesos en artículos de béisbol, que el INDE realizó en plena pandemia a una empresa de nombre Baseball ZoneS.A. DE C.V., por 2 millones 671 mil 841 pesos. ¿Por qué tanto dinero para artículos de béisbol? ¿Por qué a la misma empresa? ¿A quiénes se les destinaron esos artículos? ¿Quién auditó su destino?


La plataforma, constituida también por los organismos autónomos locales, permitía la defensa del derecho al acceso a la información, cuando la dependencia o el funcionario se negaba a entregar la información que por ley debe ser pública y aquí me viene al recuerdo la negativa también del señor González para comprobar que contaba a la fecha de su nombramiento, con título y cédula de al menos nivel licenciatura en cualquiera de las áreas que comprenden el estudio del deporte. Ante su respuesta de que él “no estaba obligado a entregarme ni eso, ni su acta de matrimonio, ni nada”, repliqué gracias al recurso de inconformidad del que se disponía y fue así como se le obligó a responder que no contaba con el documento académico.

Hoy la transparencia ha perdido una lupa. Costosa, quizá, pero sin dudas hay un mayor costo para los ciudadanos, cuando el gobierno puede hacer lo que quiere sin que se le supervise. Pierde también la prensa, pues hoy será mucho más difícil hacer periodismo de investigación.

Los órganos de control deben servir como eso, para evitar los excesos del gobernante y las malas prácticas. La muerte del INAI, con los argumentos a favor o en contra, permitirá que el gobierno, cualquiera, se sienta menos observado.