Baja California busca romper el silencio, proponen reforzar la denuncia en casos de violencia familiar

Mexicali, Baja Californina.- La violencia dentro del hogar sigue siendo una de las realidades más ocultas y normalizadas en México. Golpes, insultos, amenazas y abusos que ocurren entre cuatro paredes y que, en muchos casos, nunca llegan a denunciarse. Frente a este escenario, la diputada Michelle Alejandra Tejeda Medina presentó una iniciativa para reformar la Ley de Atención y Prevención de la Violencia Familiar en el estado, con el objetivo de empujar una verdadera cultura de la denuncia.
La legisladora sostuvo que denunciar no debe verse como un acto extremo ni como una traición familiar, sino como una herramienta clave para proteger derechos y evitar que la violencia escale hasta consecuencias irreversibles. Recordó que la familia es la base de la sociedad y que cualquier agresión dentro de ella deja secuelas que se arrastran por generaciones.
“Es urgente que la gente pierda el miedo a denunciar. Callar solo perpetúa la violencia”, expresó, al advertir que muchas víctimas siguen atrapadas en círculos de abuso por desconocimiento, temor o desconfianza en las autoridades.
De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la violencia familiar ocurre cuando una persona ejerce poder sobre otra con la que mantiene o mantuvo un vínculo afectivo o de parentesco, ya sea mediante agresiones físicas, verbales, emocionales, sexuales o incluso a través de la omisión y el abandono. No siempre deja moretones visibles, pero sí profundas heridas emocionales.
Pese a la existencia de leyes y programas, la violencia familiar no solo persiste, sino que va en aumento. Mujeres, niñas, niños y adolescentes son quienes más la padecen y, al mismo tiempo, quienes menos denuncian, al encontrarse en situaciones de vulnerabilidad y dependencia.
La propuesta busca que las autoridades impulsen campañas claras y directas en medios de comunicación para explicar cómo, dónde y cuándo denunciar ante el Ministerio Público cualquier hecho que pueda constituir un delito. Además, plantea que los programas de atención incluyan lineamientos específicos para fomentar la denuncia y eliminar la desinformación.
“El objetivo es simple, que la gente sepa que no está sola, que denunciar es un derecho y que la violencia familiar no debe tolerarse”, concluyó la diputada.



