Los 5 millones para la “Vuelta a España” en Ensenada

Por Néstor Cruz Tijerina
Cinco millones de pesos tirados a la vanidad oficial. Esa es la cifra exacta del desprecio del gobierno municipal de Ensenada por el deporte popular. No es un error administrativo. Es una declaración política.
Se eligió financiar un evento ciclista privado, elitista y excluyente. Se llama “Desafío Ensenada, de La Vuelta a España”. Con una inscripción, hasta ahora conocida, de cinco mil pesos. Muy “popular”, pero solo para quien puede pagarla.
Mientras tanto, el deporte de barrio sigue abandonado. Las canchas rotas. Las pistas destruidas. Los programas inexistentes. El nivel competitivo estancado, cuando no en franco retroceso.
La decisión fue planchada por una Junta de Gobierno de INMUDERE taimada y complaciente. Con sus honrosas excepciones que votaron en contra. Los demás, especialistas en levantar la mano y bajar la cabeza. Dio lo mismo el voto a favor, que en abstención. Así, se aprobó una Ley de Ingresos que no fomenta el deporte social, pero sí los caprichos de la alcaldesa Claudia Agatón. Al menos en ese tema de la “vuelta a España”. Lo demás, tendrá que ser analizado.
Lo que queda claro es que Agatón gobierna para la foto. Para el escenario iluminado. Para el aplauso fácil. Con conciertos, luces, pistas de hielo y eventos de relumbrón. Pan y circo como política pública. Sustancia, cero.
La famosa “vuelta a España” no será para los ciclistas de Ensenada. Será para espectadores. Para invitados. Para quienes siempre tienen acceso. El talento popular quedará otra vez fuera, viendo pasar la caravana.
Isaac del Toro incomoda porque desnuda la mentira. En sus años formativos, hoy no habría tenido cabida. Celebramos al milagro, pero cancelamos el sistema que lo hace posible.
Cinco millones pudieron rescatar la pista de atletismo de Valle Dorado. Pudieron apoyar a cientos de deportistas locales con equipo y competencias. Pero se eligió la simulación. Y mientras el gobierno juega a administrar espectáculos, los deportistas seguirán entrenando solos, esperando que algún día Ensenada decida tomarlos en serio.




