ISAAC






Por Fernando Ribeiro Cham

Una ciudad a hombros, (o en sus pedales)

En Instagram, un ensenadense que trabaja en el Poder Judicial en la Ciudad de México, comparte una historia del UAE. Esa ha sido, durante el último año, una constante, el relato del influencer argentino de 20 años, que comparte apellido con aquel hombre de lentes obscuros, autor de la bellísima novela, “el túnel”, pero hoy ya es común escuchar ese relato en italiano, en francés, en portugués, en inglés, en castellano, “el de Ensenada”, “el mexicano”, “portentoso”, “enorme”, “pedazo de ciclista”.

La bicicleta que recorría hace unas semanas el boulevard Costero, la Riveroll o el Valle de Guadalupe, hoy aparece coronándose en Dubái o en la Toscana, levantando el trofeo de manos de los jeques o el tridente del mítico dios de los mares.

Isaac del Toro, ha hecho algo más allá de ganar trofeos, ha logrado que en su ciudad, a las 7 de la mañana, ya se hable de gregarios, de puertos con tal o cuál angulación, de los segundos de Pellizari o la nueva rivalidad con el francés Seixas y aunque existan algunos desubicados como el portal La Jornada, que apenas hace 2 días publicaba que el ensenadense se había desinflado, al ubicarse a dos segundos del líder o de aquellas – autoridades de “primer nivel” – que hicieron mutis durante meses, incluidos los días de la “maglia rosa”, solo para ahora ser las primeras en postear, lo cierto es que del Toro, ha generado algo de cultura ciclista en sus coterráneos. Una pena que las líneas pintadas, llamadas ciclovía, no encuentren para sí, algo del aura del pedalista mexicano y en cambio, parafraseando aquel bolero, “solo tierra y lodo encontrarás, de todo lo que fue mi amor”.

No viví los años de Raúl Ramírez, pero imagino que en algo se parecían a éstos y es que nuestra Ensenada, la que cambia poco, la que parece aletargada en el tiempo, la del cine con salas con olor a humedad, las carretas a reventar los domingos al medio día y gobernantes insensibles y superfluos, tiene ahora a uno de los suyos en el pódium de manera constante.

Levantemos la copa de vino tinto o la cerveza artesanal, que hoy “Il piccolo toro di Ensenada”, ha triunfado una vez más.