APUNTES PERDIDOS (Futbol de verdad)

Por Marco Antonio Domínguez Niebla
Mentiría si califico como espectáculo la final de la Champions. Fue algo más. Una especie de batalla sin tregua. Definitivamente otra cosa a lo que se ve en cualquier punto del planeta que no sea Europa.
PSG y Arsenal entregados y fundidos, y empatados a uno, después de 120 minutos.
Futbolistas-atletas dirigidos por dos grandes técnicos, dos señores dedicados a dirigir (nada que ver con los entrenadores de por acá, más preocupados por pelearse con la banca rival que por conducir a los suyos sobre la cancha): Luis Enrique y Mikel Arteta, españoles ambos que confirman qué país se ha convertido en semillero de los mejores estrategas de futbol en el mundo.
Un golazo de alemán Havertz bien temprano y un penal del Balón de Oro vigente, Dembelé, mandaron todo a la prórroga, ya sin las principales figuras de cada equipo (sobre todo las de los parisinos), víctimas del trajín intenso sucedido sobre la cancha de Budapest, pero también víctimas del indiscriminado calendario de juegos internacionales dictado por la FIFA (porque cabe recordar que cada gran estrella de estos contendientes jugará el mundial que está por comenzar).
La crueldad de ver caer a los soldados de cada equipo, sin embargo, no se compara con ver caer a uno de los valientes adversarios (en este caso a los londinenses) en la muy echada a la suerte tanda de penales.
La fortuna sonrió a quien hizo un poco más que el rival: los chicos de Luis Enrique, el nuevo gran entrenador del futbol internacional, ya bicampeón consecutivo con lo logrado al frente del PSG, pero además tricampeón si contamos la orejona (así le dicen a la copa disputada hoy) que ganó con el Barcelona 2015.
Después de lo de hoy, a esperar el mundial monstruoso.
No esperemos mucho de la innecesaria primera ronda, en la que abundarán invitados fugaces, actores menores, clasificados por obra y gracia de los intereses económicos, por sobre el mérito deportivo. Será un mundial masivo más que selectivo, en el que todo lo bueno comenzará hasta las fases de eliminación directa.
Tal vez entonces recibamos capítulos como el protagonizado por el campeón PSG y el muy digno sub campeón Arsenal.




